La escopeta verde de HSBC falla en un mal momento

El ejecutivo Stuart Kirk, ahora suspendido, cree que los inversores financieros no deben preocuparse por el cambio climático

Sucursal de HSBC en Nueva York.
Sucursal de HSBC en Nueva York. reuters

Stuart Kirk, jefe de inversión responsable de HSBC Asset Management, considera que los profesionales financieros no deben preocuparse por el riesgo climático. El CEO, Noel Quinn, está en conflicto con el cambio climático, como todos los jefes de bancos. Los mayores de Occidente se han unido a una alianza que les obliga a fijar objetivos de descarbonización exigentes. Lo malo es que deben renunciar al lucrativo negocio de los combustibles fósiles.

 

La crisis energética y la guerra ofrecen a los bancos cobertura para ir despacio en los objetivos verdes. Aun así, es aconsejable mantener públicamente que se preocupan de verdad por el calentamiento. Kirk, por decirlo suavemente, complica las cosas.

No es porque todo lo que dijo en una conferencia sea intelectualmente incoherente. Afirma que las cotizaciones siguen siendo altas, pese a las advertencias sobre la catástrofe, porque los inversores entienden que los peores efectos del calentamiento aparecen más tarde que, por ejemplo, la duración media de la cartera de préstamos del HSBC, que es de seis años. Es probable que eso sea así, y también explica por qué las grandes petroleras siguen valiendo algo. También es válido argumentar que la adaptación al calentamiento necesita mayor atención.

Pero la tesis no era sobre por qué los inversores no entran en pánico, sino que deberían hacerlo menos, si es que lo hacen. Sus argumentos recuerdan a los de académicos tibios como Bjorn Lomborg. Desestimar a Mark Carney, exgobernador del Banco de Inglaterra, como un alarmista, y expresar ambivalencia sobre la posibilidad de que Miami esté a seis metros bajo el agua, dan para una presentación chisposa. Pero es de suponer que hará levantar las cejas a los clientes de emergentes del HSBC que están en la línea de fuego.

Quinn se ha distanciado públicamente y Kirk ha sido suspendido, según el FT. Se puede perdonar a los observadores imparciales que asuman que las preocupaciones de los ejecutivos financieros por el clima son solo superficiales. Las conversaciones sobre la ralentización de los objetivos de descarbonización serán ahora más difíciles.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías