El BCE presiona a los bancos de inversión británicos para gestionar sus riesgos dentro de la UE

Valora pedirles un refuerzo del personal y los recursos en sus filiales que operan en los países miembros

Andrea Enria, presidente del Consejo Supervisor del Banco Central Europeo, en una imagen de archivo.
Andrea Enria, presidente del Consejo Supervisor del Banco Central Europeo, en una imagen de archivo.

El Banco Central Europeo (BCE) impondrá a los bancos de inversión británicos que doten personal y recursos a sus mesas de operaciones dentro de la UE para gestionar su riesgo. Y es que, tras el Brexit, algunos de los principales bancos de inversión mundiales que operaban desde Londres fijaron filiales en la UE para seguir atendiendo a los clientes continentales. Esas filiales están sometidas las exigencias regulatorias del BCE para asegurarse que tengan "un gobierno y un riesgo adecuados" y el supervisor ha detectado que en muchos casos funcionan como una especie de "cascarón vacío".

En ese sentido, el presidente del Consejo de Supervisión Bancaria del BCE, Andrea Enria apuntó que el supervisor tomará "decisiones vinculantes" para los principales bancos de inversión, que vendrán acompañadas de requerimientos caso por caso. "Queremos asegurarnos de que las entidades cuenten con acuerdos de gobernanza y gestión de riesgos que sean proporcionales, desde una perspectiva prudencial, al riesgo que originan", dijo Enria. "El alcance de la reubicación real y la configuración específica de las reservas dependerá de la configuración actual de cada banco", añadió.

De esta forma, los bancos podrían verse obligados a nombrar un jefe de la mesa de operaciones  dentro de la UE o que se les pida que se aseguren de que la mesa tiene la infraestructura, el número de trabajadores y la experiencia necesaria para gestionar el riesgo localmente, apuntó el BCE. También se les podría pedir que establecieran un marco de gobernanza y control interno de las prácticas de registro a distancia y que garanticen una dependencia limitada en la cobertura intragrupo.

De las mesas de negociación analizadas por el BCE en siete bancos de inversión considerados clave,  el del 70% seguía utilizando un modelo de contratación back-to-back, una práctica mal vista por el supervisor en la que una empresa transfiere los riesgos a un tercero o a otra entidad intragrupo que a su vez lo cubre. También concluyó que el 20% de las mesas estaban organizadas como mesas divididas, en las que una versión duplicada de la mesa de operaciones principal situada en el extranjero se establece dentro de la entidad jurídica de la zona euro para gestionar la parte del riesgo que allí se origina.

Estas prácticas dejarían expuesta a la filial de la UE a una situación de vulnerabilidad en caso de turbulencias en el mercado."Es nuestro deber proteger a los depositantes y otros acreedores de la entidad jurídica local, evitar la interrupción de los servicios bancarios y salvaguardar la estabilidad financiera en nuestra área de jurisdicción", valoró Enria.

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