Oposiciones: claves para elegir y cómo presentarse

Hacienda prevé abrir más de 20.000 plazas para este año

El 60% están destinadas a puestos de nuevo ingreso

La Administración General del Estado abre cada año nuevas convocatorias de empleo público. Actualmente, el Ministerio de Hacienda negocia con los sindicatos una oferta para 2022 de 23.000 plazas, de las que el 60% están destinadas a puestos de nuevo ingreso y el resto a promoción interna. Estas son las claves para preparar una oposición, según el portal especializado Opositatest.

¿En qué consiste y quién puede presentarse a una oposición?

La oposición es el proceso mediante el cual la administración pública selecciona a los mejores candidatos para cubrir las plazas que se abren en condición de funcionarios. Todos los aspirantes a un empleo público deben someterse a las pruebas de selección que componen la oposición. Se trata de un derecho que tienen los ciudadanos españoles, de acuerdo con la Ley 7/2007 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP).

Según establece el artículo 55 del mismo estatuto, la selección del personal debe hacerse mediante procedimientos que garanticen los principios constitucionales de mérito y capacidad, así como de transparencia, imparcialidad y publicidad de las convocatorias.

¿Qué se hace en una oposición?

Depende del puesto que se vaya a cubrir, pero en general, el EBEP explica que se trata de una serie de exámenes que califican los conocimientos de los aspirantes. Las pruebas pueden ser de forma oral o escrita y pueden incluir el dominio de lenguas extranjeras y pruebas físicas.

¿Cuáles son las fases de una oposición?

Empiezan con la Oferta de Empleo Público (OEP). Esta se aprueba anualmente por los órganos de gobierno de la administración pública y se divulga en el diario oficial correspondiente. A continuación viene la publicación de las bases de la convocatoria, donde se incluyen los requisitos que se exigen a los aspirantes, el sistema selectivo, la forma de calificación, el temario, la composición del tribunal que evalúa y demás información necesaria.

Con la publicación de la convocatoria se abre el plazo para que los candidatos se postulen oficialmente y acrediten que cumplen con los requisitos para participar en el proceso de selección. El tiempo de gracia suele ser de 20 días; luego se publica la lista de admitidos y la fecha del examen. Solo la gente que pasa este primer filtro puede presentarse a las pruebas, que generalmente son a los tres o cuatro meses siguientes de la publicación de la convocatoria.

¿Cuáles son los requisitos de acceso?

Generalmente se exige tener entre 16 y 65 años de edad y contar con la nacionalidad española. Es indispensable acreditar la capacidad funcional para desempeñar las tareas que correspondan al puesto, tener la titulación que se exija en cada plaza, y no haber sido separado mediante un expediente disciplinario del servicio de cualquiera de las administraciones públicas o de los órganos de las Comunidades Autónomas. También se puede exigir el cumplimiento de ciertos requisitos físicos. Es el caso de las fuerzas de seguridad, que tienen un cuadro médico de exclusiones.

Examen de oposiciones
Examen de oposiciones

¿Qué se debe tener en cuenta para elegir la oposición?

Los funcionarios se dividen en tres grupos (A, B y C) en función del nivel de formación requerido para cada plaza. En consecuencia, la titulación es el primer criterio a tener en cuenta en una oposición. 

En el grupo A se exige estar en posesión del título universitario de grado. Para el B es necesario tener el título de Técnico Superior, y para el C, que se subdivide en dos, puede ser el título de bachiller o técnico, o el graduado escolar, según el caso. 

La movilidad geográfica es otro punto a considerar. Generalmente las oposiciones a nivel nacional implican trabajar en un lugar distinto al de residencia. En caso de no estar dispuesto a trasladarse, lo mejor es optar por convocatorias autonómicas y locales.

La demanda de la plaza y la regularidad de las convocatorias también son importantes. Por un lado, significa esperar más o menos tiempo para un nuevo intento en caso de suspender la prueba. Por el otro, ayuda a estimar las posibilidades de obtener la plaza.

¿Cuánto tiempo se requiere estudiar?

El tiempo que hay que invertir en una preparación óptima depende de la oposición a la que el candidato se presente y a la capacidad que tenga de trabajo y aprendizaje. Para las del grupo C se estima que hay que dedicar entre seis y nueve meses; para las del B hasta un año y para las del A se pueden necesitar hasta tres o cuatro años.

¿Es posible compaginar una oposición y el trabajo?

Sí, es posible preparar una oposición de manera paralela a tener un trabajo. Sin embargo, requiere más esfuerzo y es posible que consuma la mayor parte del tiempo libre. La organización es clave para sacar el máximo provecho a esas horas fuera de la oficina.

¿Cuáles son las opciones para preparar una oposición?

Los aspirantes pueden prepararse por su cuenta. Solo necesitan conseguir el temario y organizar su tiempo de estudio. Se pueden apoyar de plataformas digitales en las que hay exámenes de prueba. También se puede acudir a una academia o contratar a un profesor particular.

¿Qué pasa si se suspende una oposición?

Nada. Los aspirantes pueden presentarse todas las veces que lo requieran. Solo deben esperar a que se abra una nueva convocatoria. En estos casos lo mejor es no desanimarse y tomar un tiempo de descanso. Después se recomienda hacer autocrítica con el objetivo de detectar las causas del suspenso y reforzar esos puntos débiles.

¿Cuál es el salario promedio de un funcionario y qué beneficios tiene aprobar una oposición?

Varía en función del grupo al que pertenece. Según el Ministerio de Hacienda, en 2021 el sueldo base de un funcionario A1 era de 16.071 euros anuales, mientras que el de un C2 era de 9.174 euros. Los empleados públicos tienen dos pagas extras al año y existen complementos por una serie de conceptos entre los que destaca destino y productividad.

¿Cuáles son las oposiciones más fáciles y cuáles las más difíciles?

La complejidad de cada oposición está limitada por el nivel de titulación que exigen. En general, las del grupo A1 son las más difíciles pues se accede a los puestos más altos de la administración. Entre las plazas que figuran en este nivel están los interventores y auditores del Estado, jueces, fiscales e inspectores de seguros. El temario y el tipo de pruebas son un añadido. En el caso de los registradores de la propiedad, considerada una de las oposiciones más difíciles de España, el temario abarca casi 400 temas que deben ser memorizados al detalle.

Por otra parte, no es lo mismo hacer una prueba escrita que tener que defender un tema ante un tribunal o tener que resolver un caso práctico, como ocurre con las oposiciones de educación. Cada solicitante debe afrontar desde un problema de convivencia, hasta el planteamiento de una metodología docente innovadora. En cualquier caso, los interesados en trabajar en la enseñanza tienen más de una opción, pues las plazas de empleo público son para auxiliares educadores, maestros y profesores de formación profesional y secundaria.

La ratio de plazas por opositor también puede ser un problema. En general, las oposiciones de menor categoría son más sencillas, pero también suelen ser más demandadas. Los auxiliares administrativos y la policía nacional son las típicas plazas con una oferta amplia y regular, pero con mucha competencia.

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