El IPC se modera en abril hasta el 8,3% por el abaratamiento de la electricidad y la gasolina

La inflación subyacente escala al 4,4%, su nivel más elevado desde finales de 1995

Funcas eleva al 7% su previsión para la tasa media de 2022

IPC abril 2022 Pulsar sobre el gráfico para ampliar

El dato definitivo del Índice de Precios de Consumo (IPC) para el mes de abril publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) deja una serie de luces y sombras para la economía española. Como lectura positiva, el indicador bajó dos décimas en relación al mes anterior y recortó su tasa interanual en 1,5 puntos, hasta el 8,3%. Las cifras, a su vez, mejoran tímidamente los datos adelantados por Estadística a finales del mes pasado, que apuntaban a una inflación interanual del 8,4% en abril y a una tasa mensual del -0,1%.

En la parte de los riesgos, sin embargo, se encuentra la inflación subyacente, que no tiene en cuenta los elementos más volátiles de la cesta de la compra como los alimentos frescos o la energía. Según recoge el INE, se situó en el 4,4%, el valor más alto desde 1995.

Pese a que el IPC general sigue en cotas inusualmente elevadas, el indicador no bajaba tanto en un solo mes desde hace más de 35 años. El de abril es, además, el primer descenso que experimenta la inflación tras dos meses de fuertes ascensos, que llevaron al IPC a situarse en marzo en la temida frontera del 10%, su tasa más alta en casi 37 años.

La caída respecto a marzo, sin embargo, no ha logrado que los principales analistas empiecen a ver la luz al final del túnel. Según estima Funcas, el alza de la inflación subyacente llevará al IPC al 7% en la tasa media anual de 2022, dos décimas más que la anterior previsión. “El aumento de la inflación subyacente por encima de lo esperado ha conducido a una revisión al alza de las previsiones de inflación”, explica Funcas. Así, en el escenario central, con un petróleo en torno a los 105 dólares, “la tasa media anual será del 7%, dos décimas más que en la anterior estimación, y la interanual de diciembre, del 4,8%”. Por su parte, añade Funcas, la media anual para la subyacente podría situarse en el 4,6% (1,1 puntos más). Para 2023 se espera una tasa media anual del 3,1% en la general y del 3,6% en la subyacente.

Componentes

Según Estadística, la moderación del IPC interanual hasta el 8,3% en abril se debe, principalmente, a los descensos de los precios de la electricidad y los carburantes para vehículos personales. De hecho, señala el INE, la vivienda y el transporte son los grupos que más influyen en el frenazo. La tasa interanual del primero se sitúa en el 18,8%, muy por debajo del 33,1% registrado en marzo. La de los transportes, por su parte, lo hace en el 12,8%, casi seis puntos menos de la anotada en el tercer mes del año.

Por su parte, los grupos con mayor influencia positiva son los alimentos y bebidas no alcohólicas; los hoteles, cafés y restaurantes; y el ocio y la cultura.

Los precios de los alimentos registraron en abril una tasa interanual del 10,1%, más de tres puntos superior a la de marzo, por la subida generalizada de la mayoría de sus componentes, destacando el encarecimiento del aceite, la carne, el pan y los cereales, las legumbres y hortalizas, y la leche, el queso y los huevos. Todos los alimentos analizados por Estadística, sin excepción, anotaron subidas. El aceite de oliva avanzó en tasa interanual un 42,5%, las pastas alimenticias lo hicieron un 25%, las harinas y otros cereales subieron un 23,2% y los huevos, un 21,6%.

También subieron en abril los precios de los servicios de alojamiento y de la restauración y de los paquetes turísticos, con una tasa del 5,8%, casi un punto y medio más que en marzo. El ocio y la cultura repuntó casi dos puntos, hasta un avance del 2,9%.

Por su parte, según refleja el IPC a impuestos constantes que el INE también publica en el marco de esta estadística, sin tener en cuenta la rebaja del impuesto especial sobre la electricidad y las variaciones sobre otros impuestos, el IPC interanual habría alcanzado en abril el 9,3%, un punto por encima de la tasa general del 8,3%.

En el último año, la calefacción, el alumbrado y la distribución de agua se han encarecido un 35,2%; los aceites y grasas han elevado sus precios un 48,4% y el transporte personal es un 13,2% más caro por el mayor coste de los carburantes.

En paralelo, en el cuarto mes de 2022, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa interanual en el 8,3%, un punto y medio por debajo de la de marzo. Por su parte, el indicador adelantado del IPCA retrocedió un 0,3% en tasa mensual.

Alza salarial

La escalada de la inflación, principalmente a raíz del pico desatado tras el inicio de la guerra en Ucrania, ha puesto sobre la mesa el debate de la revisión salarial. Los sindicatos, a un lado, piden una actualización de sueldos que permita a la masa laboral mantener su poder adquisitivo en un contexto de fuertes encarecimientos de los productos básicos. Al otro lado, la patronal rechaza una eventual subida general con la excusa de evitar una espiral inflacionista. En medio, el Ejecutivo ha propuesto un pacto de rentas que reparta las pérdidas.

En este contexto, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) insistió el viernes en que “resulta especialmente relevante evitar un escenario en el que los aumentos de los precios y salarios se retroalimenten entre sí, para no producir efectos de segunda ronda que nos lleven a una espiral inflacionista”. La patronal también hizo sonar las alarmas porque mientras que la tasa de inflación en España se situó en abril en el 8,3%, la media de la eurozona se quedó en el 7,5%, “lo que supone una pérdida de competitividad relativa que no debiera agravarse con nuevos aumentos sobrevenidos de costes de ningún tipo”.

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