La empresa familiar exige al Gobierno que no toque Patrimonio ni Sucesiones

Andrés Sendagorta sustituye a Marc Puig como presidente del IEF. Fija las políticas de conciliación familiar como una de las prioridades

Andres Sendagorta, nuevo presidente del Instituto de la Empresa Familiar.
Andres Sendagorta, nuevo presidente del Instituto de la Empresa Familiar.

La Asamblea Anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) ratificó el nombramiento de Andrés Sendagorta como nuevo presidente de la institución para los dos próximos años en sustitución de Marc Puig. En su discurso de investidura, Sendagorta, que también preside Sener, volvió a hacer un llamamiento, al igual que su predecesor, en defensa del papel que juegan las empresas familiares. “Tengo la sensación de que no hemos hecho lo suficiente para que se conozca y se valore, en sus justos términos, lo que son las empresas familiares. Es hora de que todos podamos utilizar el término empresario asociándolo a una connotación de creación de riqueza económica y de progreso social, dándoles el reconocimiento que merecen”, aseguró.

El nuevo presidente del IEF, formado por 101 empresas que facturan 172.000 millones y emplean a 1,08 millones de personas, recalcó que no exige favores ni quiere privilegios. “Lo que pedimos es que se nos tenga en cuenta y se nos permita competir en el mundo sin lastres ni desventajas”, matizó. Entre estos últimos se podrían encontrar incrementos impositivos en algunos tributos vitales para las empresas familiares. “Mantendremos nuestra atención en los asuntos relacionados con la fiscalidad, especialmente en Sucesiones y Patrimonio, y en la gobernanza familiar, todos ellos aspectos claves para garantizar la supervivencia generacional de las empresas familiares”.

Carmen Riu y Maria Helena Antolín salen de la cúpula directiva del IEF

Sendagorta se salió del guión utilizado por anteriores presidentes, muy centrado en reivindicaciones de carácter económico, y fijó como prioridad la conciliación entre el trabajo y la vida familiar. “Queremos mejorar las vidas personales y familiares de todos los que forman parte de nuestros proyectos porque creemos que eso es lo mejor para todos como personas, pero seguros también de que ese equilibrio entre el trabajo y la vida familiar facilitará que atraigamos talento que haga a nuestras empresas más competitivas”. Sendagorta reclamó a los empresarios presentes la máxima colaboración “para que las políticas de conciliación estén en la primera línea de nuestras prioridades empresariales”

Soberanía empresarial

El nuevo presidente del IEF también aprovechó su discurso para defender la ‘españolidad’ de las empresas familiares frente a la avalancha de inversores extranjeros que tratan de sacar oportunidades de la brusca recesión generada por el coronavirus en España. “Nadie puede hacernos creer que es indiferente de donde son las empresas. Estamos viviendo tiempos convulsos. La pandemia y la invasión de Ucrania nos han recordado una lección que nunca deberíamos olvidar: existe la noción de soberanía empresarial del mismo modo que existe la de soberanía política. Estamos abiertos al mundo, defendemos la cultura de la libertad, de los intercambios del comercio internacional, fuente de riqueza y de relación pacífica entre los pueblos del mundo. Pero no podemos desdeñar ni dejar de cuidar a las empresas que tienen en nuestro país su centro de decisión”.

La Asamblea también anunció cambios en la Junta Directiva del IEF, de la que salen Carmen Riu (Riu Hoteles) y María Helena Antolín (Grupo Antolín), y en la que entran Ernesto Antolín (Grupo Antolín), Jorge Gallardo (Hospitales Vithas), Ricardo Leal (Grupo Industrial CL), Pilar Martínez Cosentino (Cosentino) e Ignacio Rivera (Hijos de Rivera). Marc Puig pasa a ser vocal.

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