El repunte en ‘trading’ de la banca europea puede ser un parpadeo

Sin el apoyo de los inversores, les costará invertir en tecnología, cada vez más necesaria

Logo de Deutsche Bank.
Logo de Deutsche Bank. reuters

Los traders de los bancos europeos tuvieron muy poco que celebrar en la década de los diez. Sus rivales de EE UU se comieron una cuota de mercado cada vez mayor en renta variable, y en renta fija, divisas y materias primas (FICC). Pero los resultados del primer trimestre muestran signos de recuperación.

 

BNP, Deutsche Bank, Barclays, Société Générale, HSBC, UBS y Credit Suisse registraron un aumento global del 17% interanual en los ingresos de trading de renta variable, y del 6% en FICC. JP Morgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Citigroup y Bank of America se mantuvieron más o menos planos en conjunto.

Los de EE UU siguen teniendo el 66% del pastel en ambas regiones, frente al 34% de los europeos. Pero las medias de 2019-21 fueron del 67% y del 33%: los europeos han ganado un 1,1% del mercado. Destacan Deutsche, BNP y Barclays. BNP ha añadido acciones al contado y prime brokerage a su históricamente irregular conjunto de productos, mientras Barclays ha rellenado los agujeros de los negocios de Lehman Brothers que heredó. Deutsche se ha despojado por fin de la imagen de caso perdido que podía disuadir a las contrapartes, y ha renovado su tecnología.

Será difícil mantener el ritmo. Los negocios europeos de FICC se beneficiaron de forma desproporcionada de las empresas que intentaron cubrir sus pasivos tras la invasión de Ucrania. El trading de crédito, un negocio en el que los de EE UU tienen ventaja, ha ido inusualmente flojo. Eso se revertirá. Y los de EE UU han sufrido una sequía de OPV. Su regreso les dará impulso.

Por último, los paladines europeos del trading carecen del apoyo de sus accionistas. Sufren un descuento en la valoración por los riesgos. Barclays, Deutsche y BNP cotizan por término medio con un descuento cercano al 60% con respecto al Stoxx Europe 600 Banks, usando ratios precio/valor contable. El escepticismo de los accionistas hace más difícil que los equipos de gestión justifiquen nuevas inversiones, una tendencia preo­cupante a medida que la tecnología y la automatización adquieren mayor importancia. La recuperación puede ser un parpadeo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías