Política

El Gobierno saca adelante el decreto anticrisis sin el apoyo del PP y ERC

Es aprobado con 176 votos a favor y 172 en contra

Bildu otorga su apoyo y en la misma sesión plenaria se aprueba su entrada a la comisión de secretos oficiales

El Gobierno saca adelante el decreto anticrisis sin el apoyo del PP y ERC

El Gobierno ha sufrido para convalidar el decreto anticrisis para paliar el desgaste económico por la guerra en Ucrania. Lo ha logrado sacar adelante este jueves por la mínima, con 176 votos a favor y 172 en contra. Los cinco diputados de EH Bildu han sido en esta ocasión los que han salvado el proyecto de ley, pues ERC y JxCat, socios habituales del Gobierno, se mantuvieron firmes en su negativa en represalia al presunto espionaje de más de 60 independentistas catalanes. El decreto tampoco consiguió el apoyo de los 88 parlamentarios del Partido Popular, que insistían en reclamar mayores bajadas de impuestos y la deflactación del IRPF.

El no al decreto habría supuesto la anulación de todas las medidas del plan, incluyendo la bonificación mínima de 20 céntimos en cada litro de combustible y la limitación extraordinaria de la actualización anual de la renta de los contratos de arrendamiento de vivienda hasta al menos el 30 de junio. Además, se habrían dejado de movilizar 362 millones de euros para agricultura y ganadería; 68 millones de euros para el sector pesquero; más de 500 millones en ayudas a los grandes consumidores de electricidad y 125 millones para la industria de gas intensiva. Según estimaciones del Ejecutivo, el impacto de todas las medidas supone el despliegue de 16.000 millones de euros. 

El rechazo al decreto, defendían desde el Gobierno de coalición, habría sido perjudicial para el conjunto de la economía. Hace un mes, justo antes de que se pusiera en marcha este paquete de medidas, España registró un aumento histórico del IPC hasta el 9,8%. Hoy, el dato adelantado del INE, que recorta el avance del IPC en 1,4 puntos respecto a marzo, muestra que las medidas adoptadas por el Ejecutivo han servido para comenzar a controlar la inflación y dar un respiro al consumidor español. 

En el debate para la convalidación se ha cruzado la polémica por el presunto espionaje que ha llevado a cabo el CNI sobre políticos y activistas independentistas, el llamado caso Pegasus. Esto ha hecho temblar los apoyos parlamentarios sobre los que se asienta el Gobierno de coalición, y ha obligado al PSOE a negociar hasta el último momento con todos los partidos. Al final, ha conseguido el apoyo de Bildu, que dio su apoyo "por la gente" y no por apoyar al Ejecutivo. La portavoz de la formación de izquierda abterzale, Mertxe Aizpurua, ha explicado su voto como "un ejercicio más de responsabilidad". Sin embargo, su entrada en la comisión de secretos oficiales hace suponer que su voto no ha sido gratis. 

Ante el temor de llevarse un sonoro tirón de orejas del Parlamento, el Gobierno activó ayer toda la maquinaria para amarrar los apoyos parlamentarios y llegó incluso a llamar a la puerta del principal partido de la oposición. Pactó con el PP su abstención a cambio de tramitar las medidas como proyecto de ley. En un primer momento, parecía que la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo cedería, pero tras conocerse la decisión de Bildu el PP cambió de decisión. "Nos piden confianza, pero quieren sumisión, cuando han hecho del engaño su forma de proceder, cuando sus socios de investidura no lo hacen, cuando nos ocultan datos de la situación económica española", ha afirmado su portavoz, Jaime de Olano.

El decreto ha sido defendido en el Congreso por el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, quien advirtió a los grupos que votaran en contra que estarían "perjudicando" a los ciudadanos con el "único fin" de "dañar al Gobierno", por lo que les pidió dar un mensaje de "unidad", para demostrar que se trata de un Estado que "protege" a sus ciudadanos. Ha insistido en que la guerra ha hecho necesaria la implementación de medidas que den seguridad a todos los sectores económicos y también a quienes están en una situación de mayor vulnerabilidad. Sin embargo, ha sido imposible mover de su posición a los catalanes. 

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