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El mercado pone en duda el éxito de la opa de Musk sobre Twitter

Las acciones de la red social se mantienen un 9% por debajo del precio de la opa

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Pese a contar ya con un acuerdo con el consejo de Twitter, el mercado sigue poniendo en duda el órdago de Elon Musk por hacerse con la red social. Las acciones de la compañía se sitúan aún por debajo de los 54,2 dólares por acción que ofrece el magnate. El castigo bursátil se ha extendido también a Tesla, que ha perdido el billón de dólares de capitalización.

Wall Street parece que sigue pensando que Elon Musk es un perro ladrador, pero no tan mordedor. Su principal recelo es cómo conseguirá pagar los 44.000 millones a los que valora la compañía. Es habitual que en las opas, una vez que el mercado digiere una oferta, el precio de la acción de la compañía se adecúe rápidamente al precio que el comprador oferta. En algunos casos, cuando el mercado prevé una guerra de opas o una mejora del precio, los títulos de la compañía opada incluso llegan a superar el importe ofertado.

En el caso de Twitter las acciones han subido un 26% desde que Musk comenzó su ofensiva sobre la compañía a principios de abril, adquiriendo un 9% del capital. Su precio se sitúa, sin embargo, a un 10% de la cantidad que ofrece el magnate. Primero el mercado temía que las hostilidades del consejo, que amagó con activar las píldoras envenenadas para arruinar la oferta, terminasen por arruinar la opa. Pero ni siquiera tras el pacto entre la compañía y Musk han alcanzado el precio de la opa, sino que se sitúan en torno a los 48 dólares al caer más de un 3%.

Pero el mercado también ha castigado a Tesla. El martes sus títulos se desplomaron un 12%, pero recuperan más de un 2%. Los inversores temen que Musk recabe los 21.000 millones que se ha comprometido a aportar con la venta de una parte de sus acciones. El magnate cuenta con un 20% del capital, valorado en menos de 200.000 millones de dólares, pero el problema está en que buena parte está pignorado.

El acuerdo pactado entre Musk y los bancos pasa por 13.000 millones en deuda que colgará de la propia Twitter y otros 12.500 millones garantizados por una parte de sus propias acciones de Tesla, de las que solo podrá disponer bajo determinadas condiciones. Es decir, las entidades financieras pueden arrebatar a Musk esos títulos si este no paga los créditos.

Con los precios actuales, Musk podría vender las acciones de Tesla necesarias para comprar Twitter y aún tendría títulos valorados en 11.000 millones sobre los que no pesa ningún compromiso con los bancos. Pero si la acción cae de los 740 dólares, como ya ocurrió durante el mes de febrero, necesitaría una autorización especial de la banca para vender algunas de esas acciones. O explorar una solución alternativa, como aliarse con un fondo de capital riesgo, vender alguna de sus empresas no cotizadas o sus criptodivisas.

En el caso de que, como teme una parte del mercado, el órdago de Musk para hacerse con Twitter acabe en agua de borrajas –porque el magnate no consiga el dinero o porque la junta de Twitter rechace la operación– las partes se han comprometido con indemnizar a la otra con 1.000 millones de dólares.

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