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El Águila, una cerveza para inconformistas que buscan lo singular

Aprende a maridar esta lager y sorprende a tus amigos como un auténtico ‘foodie’

El Águila, una cerveza para inconformistas que buscan lo singular

La calidad es una de las señas de identidad de El Águila. Una cerveza diferente gracias al empeño de su fundador. Una lager para gente inconformista, que cuando algo no les gusta, lo mejoran. Y, si no existe, lo crean como ocurrió hace un siglo.

Esta lager intensa, pero fresca; equilibrada, pero con carácter; que seduce y se deja beber, es fruto de una receta centenaria, pero actualizada, con un toque de lemondrop® y una versión Sin Filtrar, más turbia de aspecto. Tendrás que dar la vuelta a la botella para despertar su sabor.

El Águila nace desde la libertad total y eso la convierte en singular y distinta. Desde su composición, hasta la botella. Desde el sabor a su personalidad.

Fresca, intensa, equilibrada, con carácter, seductora y fácil de beber, fruto de una receta centenaria actualizada

Una cerveza que nació en el barrio madrileño de Delicias, y que ya ha conquistado a todo el país. Sobre todo a aquellos que saben valorar la belleza de lo imperfecto, de las joyas en bruto, de lo auténtico, en definitiva, de lo artesano.

¿Con qué acompañarlas?

El Águila Sin Filtrar es la variedad más icónica de la cerveza El Águila. “Está inspirada en los métodos tradicionales de elaboración de cerveza de principios del siglo XX en los que no se solían filtrar las cervezas manteniendo casi toda su levadura. En definitiva, un sabor genuino que no necesita filtros ni distracciones”, afirma Paco Ruiz, maestro cervecero de la casa.

El Águila Sin Filtrar combina bien con casi cualquier plato

Es una cerveza fácil de beber y equilibrada, gracias a los toques de malta caramelo, y refrescante por el aroma del lúpulo lemondrop® añadido en el latehopping.

Para disfrutar de todo el sabor de esta cerveza es necesario seguir un ritual: hay que dar la vuelta a la botella antes de servirla, y en el caso del barril, hay que moverlo ligeramente cada día, para despertar las levaduras que se encuentran en suspensión.

El Águila nos inspira a seguir este ritual antes de servirla para despertar su sabor y disfrutarla como recién salida del tanque. Tiene una graduación alcohólica de 5,5% en volumen y se debe degustar a una temperatura de entre 2 y 4 ºC.

Disfruta de toda su intensidad con un buen queso curado o picante, carnes, como el steak tartar, pescados azules, ahumados, mariscos de concha o embutidos y no dudes en probarla con pollo frito.

EL ÁGUILA RECOMIENDA EL CONSUMO RESPONSABLE

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