Los laboratorios, a la espera de una dosis más fuerte de incentivos

El PERTE de salud decepciona al sector, que aguarda un plan que promueva la relocalización de principios activos

La industria farmacéutica española es muy potente, pero importa de Asia el 74% de los ingredientes

Laboratorios farmacéuticos Pulsar sobre el gráfico para ampliar

A pesar de contar con un tejido industrial muy potente, el sector farmacéutico en España adolece de un punto débil que comparte con el resto de países de la UE: el 74% de las materias primas y los ingredientes presentes en los medicamentos que se consumen aquí son importados de Asia, según Afaquim, asociación española de productos de química fina.

Es el caso, por ejemplo, de analgésicos muy populares como el paracetamol o de medicamentos contra el colesterol o la hipertensión. El paracetamol, que por sus propiedades antipiréticas es el tratamiento más habitual para los síntomas del coronavirus, ya casi no se produce en Europa sino principalmente en India y China, que en plena pandemia cerraron sus fronteras, lo que obligó a los laboratorios nacionales a echar mano de su stock de seguridad y a buscar proveedores alternativos.

Gracias a este esfuerzo, los hospitales y las farmacias españolas no se vieron desabastecidas, a diferencia de lo ocurrido en países como Francia, donde llegó a limitarse la venta de paracetamol. Aún así, la experiencia sirvió para que autoridades y empresas tomasen conciencia de la necesidad de reducir esta dependencia.

De ahí que el PERTE (proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica) para la Salud de Vanguardia, aprobado por el Gobierno en noviembre pasado, reconozca en su memoria descriptiva la necesidad de reforzar el tejido industrial “para asegurar una mayor autonomía en la fabricación de principios activos”, lo que puede lograrse –puntualiza– relocalizando líneas de producción o mejorando las existentes.

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Con ese fin, el PERTE, que está dotado con 1.469 millones procedentes de fondos europeos, asigna al Ministerio de Industria una partida de 100 millones para la financiación de proyectos de innovación en principios activos, medicina de precisión, terapias avanzadas y vacunas basadas en ribonucleótidos.

De este total, se prevé que la mitad se destine a subvenciones y la otra mitad a préstamos blandos (presuntamente a 10 años, con 3 de carencia, al euribor y con garantías en función de la situación de cada empresa).

El importe, sin embargo, “no cumple las expectativas que teníamos, porque es mínimo. Por eso seguimos trabajando en otras áreas con la Administración”, afirma Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de Aeseg, la asociación española de fabricantes de genéricos. Por su dotación y la fórmula elegida para canalizar los recursos, “mediante convocatorias normales” del ministerio, “su efecto será mínimo”, coincide María Luïsa Espinós, presidenta de Afaquim.

La cifra

1.700 millones de euros en inversión podría movilizar el MedEst. Este proyecto ha sido presentado al Gobierno por las patronales del sector y 40 empresas para atraer fábricas de medicamentos y principios activos esenciales a España.

Ya en enero de 2021, las patronales Farmaindustria (medicamentos de marca), Aeseg, Afaquim, BioSim (biosimilares) y Anefp (autocuidado) presentaron al ministerio el proyecto MedEst con el objetivo de definir, junto a las autoridades sanitarias, un listado único de medicamentos y principios activos esenciales, analizar el riesgo de desabastecimiento y potenciar su fabricación en España cumpliendo los criterios de calidad y competitividad, transformación digital y transición ecológica prescritos por Bruselas.

“En la mayor parte de los casos hablamos de medicamentos maduros, con muchos años en el mercado y que ya no tienen protección de patente, pero que siguen siendo los indicados para combatir ciertos síntomas o enfermedades”, explica Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria.

Las patronales estiman que el programa podría movilizar una inversión de 1.721 millones, dos terceras partes de los cuales serían acometidos por fabricantes de medicamentos y una tercera parte por proveedores de materias primas farmacéuticas.

El MedEst es una manifestación de interés a la que se han sumado 40 compañías, pero que hasta ahora no ha recibido respuesta del Gobierno. De aprobarse, tampoco está claro cómo se encuadrará dentro del Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica, una iniciativa distinta al PERTE contemplada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

“Por el momento el MedEst está paralizado a la espera de conocer las convocatorias a que hace referencia el PERTE en otros ministerios, como puede ser el de Ciencia o el de Transición Ecológica”, comenta Espinós.

Principios activos farmacéuticos
Laboratorio de principios activos. Afaquim

Sobre el plan estratégico, López-Belmonte sostiene que si se crean las condiciones adecuadas, España puede convertirse en “un verdadero polo internacional de inversiones en el sector farmacéutico”, ya que uno de cada cinco euros que la industria española invierte en I+D procede de los laboratorios. Además, proporciona un empleo estable (el 94% de sus contratados son indefinidos), cualificado (dos de cada tres son titulados universitarios) y diverso (el 52% son mujeres).

El punto de partida es prometedor. En España, según el INE, hay 340 compañías farmacéuticas. De acuerdo con Farmaindustria, en todo el sector hay 160 plantas que dan empleo a 26.000 personas. De ellas, 82 producen medicamentos de uso humano (originales y genéricos) y el resto fabrican principios activos, fármacos veterinarios y biológicos. En 2020, toda la industria facturó 14.900 millones de euros, de los cuales 12.777 millones fueron exportaciones, el 52% a la UE, con Alemania, Francia, Italia y Holanda como primeros mercados, y la otra mitad a destinos extracomunitarios como EE UU, Reino Unido, Suiza, China y Japón.

Así que, “más que de reindustrializar, se trata de potenciar”, aclara Rodríguez de la Cuerda, para sobrellevar mejor tensiones en la cadena de suministro como las provocadas por la pandemia. “A pesar de tener una sólida base industrial, una parte significativa de la producción de principios activos se ha trasladado a Asia, donde los costes son entre un 20% y 40% más bajos”, corrobora Espinós.

Agrega que “otro factor clave de la deslocalización son las políticas de precios insostenibles en Europa, que no proporcionan ninguna previsibilidad a los fabricantes al alentar una carrera hacia el precio más bajo dentro de mercados regulados y no recompensan la inversión en seguridad del suministro o en mejoras ambientales, dos objetivos de la política farmacéutica de la UE. Es improbable que el PERTE tenga efecto en eso”, avisa.

“Si queremos aumentar el atractivo de nuestro país para la inversión, es necesario que el sistema nacional de salud apueste por unas políticas de compra que huyan de valorar exclusivamente una espiral descendente de precios y reconozca la innovacion que hay detrás”, sentencia Joaquín Rodrigo, presidente de BioSim.

Aeseg estima que el alza de los costes de la energía, del transporte y de las materias primas han elevado los costes del sector en un 10%, sobre márgenes que, en el caso de los genéricos, son especialmente reducidos.

“El Ministerio de Sanidad podría autorizar el alza de medicamentos que se hayan visto especialmente afectados por este incremento o esenciales que, de por sí, tienen ya precios muy bajos y a los que esta subida de costes de producción compromete su rentabilidad”, dice Rodrigo.

Fe de errores. El mapa de España que ilustra este artículo se corrigió el jueves 5 de mayo de 2022 para reflejar que Rovi tiene 7 plantas de fabricación y 3 centros de I+D, y no 6 y 1 como se indicó originalmente por error.

Radiografía del sector

Originales. Farmaindustria agrupa a 137 laboratorios innovadores que dan empleo a 44.068 personas.

Genéricos. Aeseg representa a 23 fabricantes de genéricos que ocupan a 10.684 trabajadores en 20 plantas.

Ingredientes. Afaquim aglutina a 33 productores de principios activos de los que dependen 9.618 empleados. De sus 33 asociados, 31 tienen al menos una planta en el país.

Biosimilares. BioSim representa al 90% de las 25 firmas autorizadas por la Agencia Española de Medicamentos para vender biosimilares en España. Estas 25 compañías emplean a más de 600 profesionales, cifra que incluye fabricación y comercialización. Plantas hay siete.

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