Crónica de Bolsa

El Ibex cede un 1,8% y pone fin a tres semanas consecutivas al alza

El presidente de la Fed anunció que la posibilidad de una subida de tipos de 50 puntos básicos en mayo está "sobre la mesa"

Ibex pulsa en la foto

Los bancos centrales están decididos a poner freno a la inflación. El endurecimiento del tono por parte de las instituciones encargadas de velar por la política monetaria añade presión a las Bolsas en un contexto en el que la estanflación, el aumento de los costes de financiación y las tensiones geopolíticas se convierten en las principales amenazas. En la recta final de la semana las Bolsas pusieron freno a los ascensos. Esta vez el alza de las rentabilidades de la deuda no sirvió para prolongar las subidas en el sector financiero, lo que impidió al Ibex 35 escapar de los recortes. El selectivo español retrocedió un 1,87%. En menos de 24 horas la Bolsa española pasa de coquetear con los máximos anuales a pelear por no perder los 8.600 puntos en la que es su peor sesión en un mes. En las últimas cuatro jornadas el Ibex 35 retrocede un 0,54%, descenso que lo devuelve a pérdidas en el año (-0,71%).

El viernes solo tres valores escaparon a los recortes. Red Eléctrica sumó un 0,46% mientras Telefónica avanzó un 0,12% y Endesa concluyó en tablas. El parón de la actividad en China por los confinamientos derivados de la política de cero covid pasó factura a cotizadas industriales como AcelorMittal (-4%). Solo por encima de la acerera se situó Ferrovial (-4,26%), compañía que se ve penalizada por el aumento de los costes de financiación. No obstante, fue Inditex (-3,65%) el valor que más puntos restó al índice.

Superiores a los recortes de la Bolsa española fueron los registrados por el resto de índices europeos. En la jornada previa a las elecciones francesas el Cac francés retrocedió un 1,99%. Por su parte el Dax alemán bajó un 2,48% mientras el Mib italiano cayó un 2,12% y el FTSE británico, un 1,39%.

Los resultados empresariales que en jornadas anteriores sirvieron de oxígeno a los inversores no ayudaron el viernes a mitigar los ascensos. Algo que tampoco consiguieron los datos macroeconómicos. De hecho, la resistencia de las economías a eventos como la guerra en Ucrania y los cuellos de botella procedentes del gigante asiático no impidieron que el PMI compuesto de la zona euro aumentara hasta los 55,8 puntos en abril, el crecimiento más alto en siete meses. “Los PMI envían una señal de fortaleza al BCE y deberían apoyar su visión de acelerar la normalización. Los operadores del mercado están valorando 95 puntos básicos de subidas de tipos de interés por parte del BCE para el próximo año, frente a los 60 puntos de la semana pasada”, señalan los analistas de Monex. Si hasta ahora la preocupación por el crecimiento era lo único que impedía acelerar la normalización monetaria, la resistencia que muestra la economía y con mayor incidencia el sector servicios sirven de soporte para que el BCE ponga fin a seis años de tipos cero.

Un día después de que varios miembros de la institución dejaran la puerta abierta a una primera subida de tipos en julio, ayer por primera vez su presidenta Christine Lagarde sugirió que antes de fin de año se pondría fin a la era del dinero barato. Los operadores están valorando alzas consecutivas en julio y septiembre.

La deuda, que durante gran parte de la jornada buscó corregir parte de los ascensos registrados días atrás, cambió de tendencia con las declaraciones de Lagarde. La rentabilidad del bono español a 10 años se queda a seis puntos básicos de la barrera del 2%, su cota más alta desde septiembre de 2015. Por su parte, la deuda alemana a 10 años pone rumbo al 1%. Los ascensos tuvieron su réplica en el resto de las referencias de la zona euro, así como en los plazos largos y cortos.

Un tono más agresivo que el mostrado por el BCE es que empleó el jueves el responsable de la Reserva Federal. En la conferencia de bancos centrales del FMI, Jerome Powell reconoció que la idea de subir las tasas en 50 puntos básicos el 4 de mayo está sobre la mesa. La inflación es vista por el banco central de EE UU como la principal amenaza y está decidido a poner coto al alza de los precios. Los inversores empiezan a descontar tres subidas de 50 puntos básicos este año. Con este telón de fondo el bono a cinco años sube al 2,937% mientras la deuda a 10 se sitúa en el 2,9%.

La energía, uno de los factores que más presión está causando a los precios, hizo un alto en el camino. En una semana en la que Alemania se comprometió a no comprar petróleo ruso a final de año, el Brent cedió un 4,3% situándose al filo de los 99 dólares.

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