Política monetaria

Rusia busca más flexibilidad en los tipos para hacer frente a la contracción

Los precios se sitúan en el 17% por el impacto de las sanciones

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, y la presidenta del banco central de Rusia, Elvira Nabiullina, en una imagen de 2015.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, y la presidenta del banco central de Rusia, Elvira Nabiullina, en una imagen de 2015. Getty Images

El Banco Central de Rusia quiere tener más flexibilidad para subir o bajar los tipos para sostener una economía que sufre el impacto de las sanciones económicas y ha visto como su inflación se disparaba hasta el 17,5%, su nivel más alto desde 2002, ante el impacto de las sanciones internacionales fijadas por la guerra en Ucrania.

Los tipos de interés en Rusia se sitúan en el 17%, después de que cuatro días después del inicio de la guerra en Ucrania elevara el Banco Central de Rusia del 9,5% al 20%. "Debemos tener la posibilidad de reducir la tasa aún más rápido", reconoció ayer la gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina.

"Debemos crear condiciones para aumentar la disponibilidad de crédito para la economía", apuntó.

Nabiullina aseguró ayer ante la Duma, el parlamento ruso, que se da dos años para bajar el actual nivel de inflación hasta el objetivo del 4%, dado que según apuntó, el aumento de los precios están causados por la baja oferta y no por un aumento de la demanda. "El crecimiento de la inflación no debe ser incontrolable", apuntó.

La gobernadora del banco central ruso aseguró que la economía rusa pasará por un segundo y un tercer trimestre de transformación a medida que se adapta a las sanciones impuestas por Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea y alertó que "el periodo en el que la economía puede vivir de sus inventarios es limitado".

Moscú estima que la guerra en Ucrania provocará que su PIB caiga este año cerca de un 10%. Una contracción que el Banco Mundial eleva hasta el 11,2%.

El Banco Central de Rusia avanzó ayer que a partir de ahora las empresas rusas podrían enfrentarse a restricciones a las importaciones y a las exportaciones. "Los fabricantes rusos tendrán que buscar nuevos socios, logística o cambiar la producción de ciertos productos", apuntó.

Nabiullina apuntó además la posibilidad de que Moscú emprenda acciones legales por el bloqueo de sus reservas de divisas, oro y activos en el extranjero tras la puesta en marcha de las sanciones, tanto al gobierno ruso como a empresarios ligados al presidente Vladimir Putin. Los países de Occidente han congelado la mitad de los 640.000 millones de dólares con los que cuenta Rusia en divisas internacionales y oro. Además, las sanciones han impactado en empresarios ligados a Putin.

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