Wang Xing (Meituan), un buen ‘ciudadano corporativo’ amante de los poemas

La aplicación de compras colaborativas y de reparto a domicilio coopera con el Gobierno chino durante el nuevo confinamiento por Covid

Wang Xing (Meituan), un buen ‘ciudadano corporativo’ amante de los poemas

Con una fortuna de 12.500 millones de dólares, Wang Xing, fundador y director ejecutivo de Meituan, ocupa el puesto 18 en la lista de ricos de China de Forbes en 2021 y el número 164 a nivel mundial. Su empresa acaba de ser llamada a filas por el gobierno chino ante las nuevas medidas estrictas de confinamiento por el Covid-19 que vive el país. En concreto, los funcionarios de Shanghai han pedido a Meituan y otras aplicaciones de entrega de comida que ayuden a alimentar a los 26 millones de residentes de la ciudad.

Como buen ciudadano corporativo, calificativo con el que él mismo se ha denominado en ocasiones anteriores, ha puesto en marcha una intensa campaña de refuerzo. En rueda de prensa, el vicepresidente de Meituan, Mao Fang, comunicó el 7 de abril que en total traerían a 1.000 trabajadores de fuera de la ciudad como parte de los esfuerzos para acelerar las entregas, además de introducir entregas urgentes o en grupo al día siguiente, compras comunitarias a granel para comidas y comestibles, y vehículos de reparto autónomos.

Pero, tal y como señala Breakingviews, “los rendimientos financieros de esta apuesta parecen escasos. Es poco probable que las aplicaciones puedan sacar provecho de la creciente demanda: las restricciones draconianas han reducido drásticamente la cantidad de mensajeros en la ciudad más poblada de China. Meituan y sus pares están operando a una capacidad estimada del 10% al 20% de lo normal”. Además, hay que sumar los costes de organizar hoteles y pruebas diarias de Covid para conductores, obtener permisos especiales para camiones y superar otros obstáculos administrativos. El año pasado, el margen operativo en el negocio de entrega de alimentos de Meituan fue del 6,4%.

Sin embargo, no es de extrañar que Xing haya respondido con un plan tan determinante. Cualquier otra respuesta le habría puesto en el punto de mira del gobierno, y no sería la primera vez. La presión sobre el fundador de la empresa china y sobre sus homólogas tecnológicas empezó a intensificarse a comienzos de 2021. En enero del pasado ejercicio las autoridades les advirtieron para que “compitieran de manera leal y protegieran los intereses de los consumidores”. Unas presiones que se fueron intensificando hasta que, en abril, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado, multó a Alibaba con 2.300 millones de euros.

Poco después, Meituan, junto a diferentes firmas del sector, se comprometió públicamente a cumplir las leyes antimonopolio del país. Una decisión que no vino exenta de controversia. Xing, apodado por los medios estatales chinos como el empresario poeta, por realizar reflexiones diarias en redes sociales, realizó una que le trajo serios problemas. Wang publicó el poema Pozos para quemar libros, que fue visto como un acto de recriminación hacia el Gobierno; y aunque afirmó que la publicación simplemente se refería a los rivales de comercio electrónico, las acciones de la empresa cayeron alrededor del un 14% y su fortuna personal descendió en 2.100 millones de dólares.

Pero sus enfrentamientos no acaban aquí. Un alto funcionario laboral en Pekín se hizo pasar por conductor encubierto de Meituan y ganó solo 41 yuanes por un turno de entrega de 12 horas, lo que equivale a menos de seis euros. Xing intentó apaciguar a los reguladores. Por un lado, informó a sus inversores de que podría comenzar a desglosar su estructura de tarifas de entrega para ayudar a la autoridad reguladora a “comprender mejor el mecanismo”. Por otro lado, abrió su talonario de cheques personal y realizó una cuantiosa donación a su escuela secundaria y a su universidad. Unos meses más tarde, la empresa recibió una multa de 500 millones de dólares, una sanción mucho menos significativa de lo que se esperaba.

Aunque de aspecto tímido, sus actos le definen como todo lo contrario. Descrito por sus competidores como confiado y decidido, sus subordinados afirman que es curioso, directo y que trabaja codo con codo con los empleados de la compañía. Wang nació en 1979 en Longyan, provincia de Fujian. Su padre era propietario de una fábrica de cemento. Tras graduarse en la Universidad de Tsinghua en 2001, con un título en ingeniería electrónica, se trasladó a Estados Unidos y se inscribió en la Universidad de Delaware para doctorarse en ingeniería informática, aunque no terminó sus estudios, que acabó abandonando en 2004. Para lo que sí le sirvió su estancia en América fue para tener contacto con la generación de emprendedores que vieron el nacimiento de Facebook, un ambiente que le inspiró para comenzar su aventura en los negocios.

En 2005, de regreso a Pekín, junto a un amigo de la universidad y otro de la escuela secundaria, creó un sitio de redes sociales llamado Duoduoyou, pero fracasó rápidamente. Más tarde, volvió a intentar el éxito en el sector de las redes sociales con Ypizi, aunque una vez más fracasó. Pero sus caídas no le hicieron abandonar su empeño, y, tras estudiar cuidadosamente las redes sociales estadounidenses, creó Xiaonei, una versión china de Facebook dirigida a estudiantes universitarios. Por dificultades financieras, Wang tuvo que vender la compañía a otro empresario chino, Chen Yizhou, quien la rebautizó como Renren y la convirtió en una de las primeras estrellas locales de las redes sociales chinas. Pero, de nuevo, su empeño no cesó, y en 2007, inspirándose en Twitter, creó Fanfau, que llegó a atraer a más de dos millones de usuarios, aunque el gobierno chino cerró el espacio en 2009. Más tarde lo reabrió y hoy continúa en activo.

Su triunfo definitivo llegó en 2010, alejado de las redes sociales, con Meituan. En 2015, Wang fusionó Meituan con otro sitio de compras, el grupo chino Dianping, y nombró a la nueva empresa Meituan-Dianping. Ese mismo año, Alibaba invirtió 700 millones de dólares en Meituan, pero debido a la expansión por la que pasaba se terminaron los recursos muy pronto, por lo que necesitó una nueva ronda de capital. Desde entonces, la empresa de Jack Ma quiere debilitar a su antiguo aliado para poder comprarlo, conflicto que los ha llevado a ambos a una guerra de subsidios en sus servicios y productos. Solo queda esperar a ver cómo acaba el conflicto.

Los números del negocio

Actividad. La empresa es líder en la compra colaborativa en China, desde viajes a entradas de cine, aunque principalmente comida rápida. Un éxito que ha logrado por permitir pedir comida a domicilio y que esta llegue casi de inmediato y a un tercio de su precio.

Resultados. En 2021, Meituan pasó a una pérdida neta atribuible de 23.540 millones de yuanes desde un beneficio neto de 4.710 millones de yuanes en 2020. La pérdida por acción fue de 3,90 yuanes frente a los 0,78 yuanes de beneficio del pasado ejercicio.