Los bancos centrales pagan el coste de conducir mirando al retrovisor

El enfoque de la Fed en la inflación media, en lugar de en los marcadores en tiempo real, ha lastrado la reacción

Botellas de vino a la venta en Manhattan, Nueva York, en marzo.
Botellas de vino a la venta en Manhattan, Nueva York, en marzo. reuters

Los banqueros centrales están pagando el precio de confiar demasiado en el espejo retrovisor. Ninguno más que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.

 

Los precios al consumo en Estados Unidos aumentaron un 8,5% en los 12 meses que terminaron en marzo, según mostraron los datos oficiales el martes. Es el mayor salto desde 1981 y tres veces mayor que hace un año. Es posible que la inflación esté ahora en su punto más alto o cerca de él. Pero los precios seguirán subiendo más rápido que el objetivo de la Fed durante algún tiempo, a pesar de la serie de subidas de tipos de interés que se avecinan. El error de Powell fue utilizar un enfoque que prestó muy poca atención a los marcadores en tiempo real de las presiones de los precios.

La presidenta de la Fed de Cleveland, Loretta Mester, dijo el domingo que la inflación se mantendrá por encima del 2% este año y el próximo. Los impactos inesperados, como los saltos en los precios de la energía después de que Rusia invadiera Ucrania, son en parte responsables. Pero también lo es el marco de política monetaria, llamado objetivo de inflación media flexible, que Powell desveló en 2020. Esta brújula se diseñó para hacer frente a una economía que generaba muy poca inflación, y falló cuando los precios empezaron a subir más rápidamente. Sus deficiencias implicaron que los funcionarios de la Fed tardaran en subir los tipos de interés y están poniéndose al día.

Es casi seguro que Powell aumentará el tipo de interés objetivo de los fondos federales en medio punto porcentual en mayo, desde el 0,25% al 0,5%, según la herramienta FedWatch del CME Group. Y existe una probabilidad del 70% de que el tipo de interés oficial alcance al menos el 2,5% a finales de 2022.

Aunque la inflación puede justificar una serie rápida de subidas, un endurecimiento enérgico conlleva riesgos para la economía, como reconoció el lunes el gobernador de la Fed Chris Waller, cuando dijo que una “herramienta de fuerza bruta” como las subidas de tipos podría causar a veces daños colaterales. Los economistas encuestados por Reuters ven una probabilidad de una entre cuatro de que se produzca una recesión en Estados Unidos el año que viene, que se eleva al 40% en los próximos 24 meses.

Los críticos del marco político de la Fed señalaron su principal defecto por adelantado. Tener como objetivo la inflación media es una receta para dejar una política demasiado flexible durante demasiado tiempo y luego tener que endurecerla muy rápidamente. Sus homólogos, como el Banco de Inglaterra, también se centraron tanto en la baja inflación que tardaron en detectar nuevos problemas. Poner más énfasis en las alteraciones de los mercados laborales y las cadenas de suministro, en lugar de pensar que los patrones del pasado se reafirmarían, habría ayudado a los responsables a hacer un mejor trabajo de planificación para el futuro.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías