Société Générale evita lo peor en su cara salida de Rusia

Las condiciones de venta de Rosbank no están del todo mal, pero siguen marcando el final de una triste historia

Vladímir Potanin, fundador y presidente de Interros.
Vladímir Potanin, fundador y presidente de Interros. getty images

León Tolstoi escribió que toda familia infeliz lo es a su manera. Lo mismo ocurre con los bancos en Rusia. Société Générale ha conseguido suavizar su dolorosa salida del país vendiendo Rosbank al oligarca Vladimir Potanin, el hombre al que compró la unidad. Las condiciones de su salida son mejores que las previstas en el peor escenario descrito el mes pasado por el banco francés. Pero siguen marcando el final de una larga y triste historia.

 

El banco dirigido por Frédéric Oudéa dijo el lunes que va a amortizar un total de 3.100 millones de euros como resultado de su salida de Rusia. Eso incluye un golpe de 2.000 millones de euros en el valor contable de Rosbank y 1.100 millones que SocGen describió como la reversión de una reserva de conversión de rublos. Pero también cobrará un pago, que incluye unos 500 millones de euros de deuda subordinada que el banco matriz había extendido a su filial rusa.

SocGen dice que el acuerdo reducirá su ratio de capital de nivel 1 (CET1) en 20 puntos básicos, desde el 13,7% de finales del año pasado. Eso es mucho mejor que el golpe de 50 puntos básicos que habría sufrido si sus activos rusos hubieran sido expropiados. A finales de diciembre, SocGen tenía 49.800 millones de euros de capital CET1 y unos activos ponderados por riesgo de 363.000 millones. Eso implica que la venta de Rosbank a Interros, de Potanin, deja a SocGen en una situación ligeramente superior en 1.000 millones de euros.

Según Interros, los términos de la transacción han sido aprobados por el Kremlin, lo que debería de permitir al banco francés evitar el destino de las empresas occidentales en Rusia amenazadas de expropiación por el presidente Vladímir Putin. Suponiendo que no intervengan otras autoridades, SocGen habrá conseguido lo más parecido a una salida ordenada. No es de extrañar que sus acciones subieran hasta un 7% el lunes.

Sin embargo, Rosbank nunca cumplió la promesa de crecimiento rápido que los dirigentes del banco francés imaginaron en 2006. SocGen compró una participación meses después del asesinato del banquero central ruso encargado de sanear el sector bancario, plagado de delincuencia. Se hizo con el control mayoritario a principios de 2008, apenas unos meses antes de la crisis financiera mundial. Despidió al consejero delegado de Rosbank por corrupción en 2013. Al año siguiente, Putin se anexionó Crimea y Rusia se vio afectada por sanciones. La principal sorpresa es que haya sido necesaria una guerra para que SocGen ponga fin a esta desgraciada saga.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías