Goirigolzarri defiende las remuneraciones del consejo: “se mantienen iguales”

La junta aprueba un dividendo de 0,1463 euros a cargo de 2021

En total, la entidad repartirá entre los accionistas 1.179 millones, un ‘pay out’ del 50%

El presidente, Jose Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.
El presidente, Jose Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar. EP

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, defendió este viernes, durante la junta general de accionistas de la entidad, las remuneraciones percibidas por el consejo de administración, tanto en el ejercicio 2021 como las previstas para este año, ya que se mantienen invariables. “Me parece importante resaltar que la nueva política de remuneraciones de los consejeros propone un mantenimiento de sus retribuciones” y añadió que “cualquier incremento retributivo de los consejeros deberá contar siempre con la aprobación de la junta de accionistas”, expresó.

Y es que, las retribuciones percibidas por los consejeros han sido uno de los puntos que más disconformidad han venido causando entre los accionistas del sector bancario. Ante las críticas recibidas por algunos de los inversores que tomaron la palabra durante la junta de CaixaBank, Goirigolzarri añadió que son “claramente inferiores” a las de entidades de tamaño similar.

A la hora de validar las políticas de remuneración del consejo, el FROB, que controla un 16% del capital, se abstuvo en su voto, en una votación en la que el año anterior se manifestó en contra.

En 2021, el consejo de CaixaBank percibió una remuneración total de 9,44 millones un 40,7% más que en el ejercicio anterior, debido al aumento en el número de consejeros tras la fusión con Bankia, y a la recuperación de la remuneración variable de los ejecutivos. El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, percibió 3,89 millones, un 37,5% más que en el año anterior, aunque en 2020 renunció a su retribución variable por la pandemia, por eso la diferencia es tan grande. Comparado con 2019, la retribución fue un 3,5% superior. Por su parte, el presidente, en su primer ejercicio en el cargo, percibió 1,69 millones.

Por otro lado, el propio Goirigolzarri destacó en su discurso la solvencia de CaixaBank, “muy por encima de los requisitos regulatorios”, para hacer frente a los posibles riesgos por la guerra en Ucrania. En ese sentido, afirmó que CaixaBank se encuentra en una posición “diferencial” con un colchón de 496 puntos básicos por encima de las exigencias.

Entre los puntos del día más destacados, la junta de CaixaBank aprobó el reparto de un dividendo con cargo a 2021 de 0,1463 euros por acción, que se abonará a partir del próximo 20 de abril. Así, la entidad repartirá entre sus inversores 1.179 millones, un 50% del beneficio neto consolidado ajustado por los impactos extraordinarios relacionados con la fusión con Bankia.

La junta validó también la reducción del capital social hasta un máximo del 10%, mediante la amortización de las acciones propias que se adquirirán durante un programa de recompra que la entidad llevará a cabo a lo largo del ejercicio.

Igualmente, respaldó la reelección de Tomás Muniesa como vicepresidente y consejero dominical, y de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente. También dio luz verde a otros puntos como la política de remuneración del consejo de administración, o las cuentas anuales y sus los informes de gestión.

Críticas a la situación laboral de la plantilla

Durante el turno de intervenciones de los accionistas, el grueso de las críticas, sobre todo por parte de los sindicatos, centraron en las condiciones de trabajo de la plantilla tras el ERE llevado a cabo por la entidad, que supuso la salida de 6.452 empleados del banco. En ese sentido, denunciaron “altas cargas” de trabajo en la red de oficinas debido a la salida de trabajadores. UGT expuso que los empleados se enfrentan a “enormes volúmenes de negocio para gestionar con una plantilla muy mermada”. En la misma línea, el representante de Accam, señaló que “se han vivido situaciones dramáticas” y que se había instalado la “sensación de impotencia”.

Normas
Entra en El País para participar