La de ACS y los Benetton será una lucha ardua

La parte financiera es accesible para la constructora española, pero costará más convencer a los italianos

Logo de Atlantia.
Logo de Atlantia. reuters

La difícil tregua Florentino Pérez con la familia Benetton ha llegado a su fin. ACS se ha aliado con los fondos Brookfield y Global Infrastructure Partners para una posible tentativa de compra del operador de carreteras Atlantia, controlado por los Benetton. La adquisición costaría hasta 20.000 millones de euros, netos de deuda, aunque la venta de activos reduciría el coste. Más difícil será convencer a los multimillonarios italianos, que poseen el 33% de Atlantia.

 

ACS y los Benetton ya se han enfrentado antes. El constructor se coló en la fiesta de Atlantia en 2017, justo cuando la empresa italiana intentaba comprar el operador de autopistas español Abertis. Tras meses de enfrentamientos, los dos rivales llegaron a un acuerdo que daba a Atlantia el 50% de Abertis más una acción, y a ACS y su filial Hochtief el resto.

Pérez, que nunca perdió el interés por Abertis, intenta ahora otro tipo de asalto. Brookfield y GIP comprarían Atlantia y luego venderían Abertis a ACS después de que el acuerdo se llevara a cabo, según fuentes cercanas.

Una adquisición significaría un buen bocado. Una prima del 30% sobre el valor de mercado no alterado requeriría un precio de 20.000 millones de euros. Esta cifra se eleva a 50.000 millones si se añade la deuda neta. Pero el desembolso se reduciría probablemente a unos 32.000 millones de euros una vez que Atlantia finalice la venta de la unidad de autopistas italiana ASPI en mayo, que aportará 8.000 millones de euros de efectivo y descartará casi 10.000 millones de deuda neta. Esto supondría una rentabilidad sobre el capital invertido del 6% una vez gravado el ebit de 2024, de 2.400 millones de euros, según las previsiones de Refinitiv: cómodamente por encima del coste de capital de la empresa, cercano al 5%, según GuruFocus.

La cuestión es si el recién instalado jefe de la familia, Alessandro Benetton, está dispuesto a ceder el control. Atlantia acaba de salir de una prolongada disputa con el Gobierno italiano tras el colapso del puente Morandi, de Génova, en 2018. Brookfield y GIP están abiertos a dejar que los Benetton conserven su participación del 33%. Pero el acuerdo seguiría significando jugar en segundo plano respecto a los fondos, y dejar que el imperio Atlantia lo rompa un viejo enemigo.

El plan alternativo de Benetton, que consiste en recurrir a Black­stone para una posible contraoferta, sugiere que no se dejará convencer fácilmente. Para Pérez y sus aliados, resolver la cuestión financiera puede ser la parte más fácil de la batalla por la adquisición.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías