El menor de los problemas de Macron es ganar la segunda vuelta

Podría perder la mayoría en las legislativas de junio, lo que limitaría su capacidad para hacer reformas

Emmanuel Macron, el sábado en un mítin en París.
Emmanuel Macron, el sábado en un mítin en París. reuters

El presidente francés, Emmanuel Macron, tiene grandes opciones de un segundo mandato. Sin embargo, la victoria puede parecer una sorpresa si gana por un margen menor que hace cinco años. Especialmente si eso presagia la pérdida de su mayoría parlamentaria en las elecciones nacionales que se celebrarán en junio.

 

Un historial económico decente y una oposición fragmentada implican que Macron debería salir victorioso en la primera vuelta de la contienda presidencial, este domingo. También se espera que se imponga en la segunda vuelta, probablemente frente a la candidata de extrema derecha Marine Le Pen.

Pero su margen de victoria, que los sondeos han visto reducirse en las últimas dos semanas, será menor que cuando se enfrentó a la misma rival en 2017. Un sondeo reciente ve a Macron ganando con el 52,5% de los votos, por debajo de los dos tercios que recibió la última vez.

Aun así, sería un resultado decente. El programa de Macron, que dice que costará 50.000 millones de euros al año, está repleto de promesas electorales y recortes fiscales que cree que necesita para atraer votos. Pero también ha prometido firmeza. Quiere aumentar la edad legal de jubilación, pide a los franceses que “trabajen más” en los próximos años y gastará más en defensa, temas que no son los más populares.

El verdadero adversario de Macron este año puede ser la apatía. Los franceses parecen estar agradecidos por su forma de abordar la pandemia y por cómo ha respondido al ataque de Rusia a Ucrania. Pero siempre ha sido el candidato elegido por falta de mejores alternativas, más que un presidente popular.

Las reformas que ha llevado a cabo, aunque exitosas, han consistido sobre todo en alinear Francia con lo que ya ocurría en la mayor parte de Europa. No ha conseguido que Francia sea más competitiva, como demuestra un déficit por cuenta corriente que se ha duplicado bajo su mandato, hasta el 1,4% del PIB en 2022, según el Fondo Monetario Internacional.

E incluso antes de la pandemia, no tenía prisa por poner orden en las finanzas públicas. La deuda pública es ahora del 115% del PIB y va en aumento, tras el impacto energético ruso. El desempleo ha disminuido en los últimos cinco años en Francia, pero también es el caso en el resto de Europa.

La capacidad de actuación de Macron dependerá de las elecciones parlamentarias, en junio. El partido que creó hace cinco años, y que ha descuidado desde entonces, podría no ganar la mayoría de los escaños. En ese caso, tendría que llegar a un acuerdo o nombrar a un primer ministro de un partido de la oposición. Ambos resultados limitarían sus intentos de reforma, en un país al que nunca entusiasmó el concepto desde el principio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías