En el último año 113 municipios más dejaron de tener oficina bancaria

En total, 4.500 pueblos están desiertos de sucursales

Sucursales bancarias pulsa en la foto

El cierre de oficinas bancarias en España deja cada año a más pueblos sin acceso a una sucursal. Durante 2021 hubo 113 municipios que vieron desaparecer su última oficina y ya son cerca de 4.500 los que están desiertos de sucursales. Esto supone que en más de la mitad del territorio (el 55% de los municipios) no se puede acceder a los servicios financieros de forma presencial, según los datos que ofrece el Banco de España.

El cierre masivo que se ha producido en los últimos años motivado por la reestructuración de la red debido a fusiones entre entidades, el ahorro de costes y la progresiva digitalización del negocio ha provocado que en algunas provincias sea difícil encontrar una oficina en la que realizar trámites básicos como retirar efectivo o consultar los movimientos de la cuenta bancaria.

Aunque en términos relativos el porcentaje de personas en España que no tiene acceso a una oficina es bajo (en torno al 3,5%) en los pueblos desiertos de sucursales es donde se encuentra un grupo de población que precisamente necesita de una sucursal: zonas rurales donde la mayor parte de las personas pertenecen al colectivo de mayores, con difícil acceso a la banca online y apegados al dinero en metálico.

En ese repliegue de la red de oficinas existe un desequilibrio en cuanto a zonas geográficas. Las provincias de la mitad norte de la península y las del mediterráneo han sido las más castigadas, mientras que en la mitad sur, las islas y Galicia, la red de oficinas es más poblada.

La comunidad autónoma que más ha sufrido el cierre de sucursales es Castilla y León, ya que en la mayor parte del territorio no hay ninguna sucursal. De hecho, las nueve provincias castellano-leonesas se ubican en los diez primeras con mayor porcentaje de municipios sin oficina bancaria.

Salamanca es la provincia con mayor tasa de municipios sin sucursal (el 87,7% de los municipios no tienen oficina). En Palencia (87,4%) y Ávila (86,7%) el nivel es similar. Por encima del 85% también se encuentran Guadalajara (85,8%) y Zamora (85,1%). Además, Burgos (84,4%), Valladolid (83,1%), Soria (83,1%), Segovia (81,3%) y León completan los 10 primeros puestos de provincias con más municipios desiertos de oficinas bancarias.

Igualmente, en La Rioja, Castellón, Teruel, Cuenca, Cáceres, Tarragona, Huesca, Lleida, Zaragoza, Girona, Almería y Navarra el porcentaje de municipios sin oficina es superior al 50%. En total, 22 provincias cuentan con más de la mitad de los municipios sin sucursal bancaria.

Por el lado contrario, Pontevedra (4,9%), Las Palmas (2,9%). Santa Cruz de Tenerife (1,9%) y Jaén (1%), son las provincias con menos municipios sin oficina bancaria.

Colectivos vulnerables

El Banco de España ya advertía el año pasado en el informe Infraestructura del efectivo y vulnerabilidad en el acceso al efectivo en España de que en torno a 1,3 millones de personas se encuentra en una situación vulnerable para acceder al efectivo y subrayaba que "es fundamental asegurar que los ciudadanos que deseen usar este medio de pago tengan acceso a él".

El sector bancario justifica el continuo cierre de oficinas debido al mayor peso que tienen los clientes digitales y en la cada vez menor afluencia de clientes en las oficinas, lo que hace que los establecimientos sean poco rentables. Incluso, explican fuentes financieras, parte de la red de oficinas se mantiene abierta a pesar de generar pérdidas para el banco.

Sin embargo, en los últimos meses los colectivos afectados por la clausura de oficinas han alzado la voz para reclamar atención bancaria presencial por considerar que están quedando excluidos de los servicios básicos.

Para paliar esa brecha, las patronales bancarias AEB, CECA y Unacc firmaron recientemente un protocolo de diez medidas para ayudar a los clientes mayores y vulnerables a salvar los obstáculos que suponen para ellos la digitalización del sector, de forma que se ampliarán los horarios de atención presencial en las sucursales. También ofrecerán asistencia telefónica personalizada y preferente a los mayores y se simplificará el lenguaje de los cajeros automáticos, entre otras medidas.

En los últimos cinco años la banca española ha cerrado el 33,4% de las sucursales, lo que supone una de cada tres. De esta forma, entre 2016 y 2021 los bancos cerraron 9.700 oficinas hasta dejar su red comercial en 19.338 sucursales.

Iniciativas para evitar la exclusión financiera

Seguimiento y control. Para medir el impacto de las medidas acordadas por las patronales bancarias, se creará un Observatorio de Inclusión Financiera. Entre otras funciones de seguimiento, se actualizará el número de cajeros, oficinas y otros servicios de cada entidad, sobre todo los ubicados en zonas vulnerables, con el objetivo de evitar que la población de estas áreas se queden sin una vía para sacar efectivo o realizar servicios básicos.

Oficinas móviles. Para paliar esa ausencia de servicios bancarios presenciales y evitar la exclusión financiera, se han llevado a cabo algunas iniciativas. CaixaBank ha heredado el Ofibus de Bankia, una sucursal móvil, que recorre municipios en riesgo de exclusión financiera. El banco cuenta con 17 oficinas móviles que ofrecen su servicio en once provincias: Ávila, Burgos, Castellón, Ciudad Real, Granada, Guadalajara, La Rioja, Madrid, Segovia, Toledo y Valencia. En 2021 se realizaron unas 220.000 operaciones en 2021, entre las que se encuentran retirar efectivo, realizar ingresos y pagar recibos e impuestos.

Acuerdo con Correos. En 2020 Correos anunció un acuerdo con Santander para ofrecer servicios bancarios básicos en toda España a través de los 4.675 puntos de atención al ciudadano. Se trata de un acuerdo que prevé extender a otras entidades.

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