El pago a plazos de la gasolina es un tigre difícil de dominar

Klarna ofrece a sus clientes de EE UU que distribuyan en seis semanas el coste del carburante de Texaco y Chevron

Logos de Klarna.
Logos de Klarna. reuters

Las empresas compre ahora, pague después (BNPL) quieren ayudar a los clientes a hacer frente a los altos precios de la gasolina. Para el grupo sueco Klarna, de 42.000 millones de euros, podría ser un inteligente intento de marketing para recordar a los consumidores que sigan utilizando sus préstamos a plazos. También podría ser bastante arriesgado.

 

Como los precios de la gasolina en algunas partes de Estados Unidos han aumentado un 80% interanual hasta alcanzar un récord de 6 dólares por galón, Klarna ha enviado alertas sugiriendo a los usuarios de la aplicación que distribuyan el coste en seis semanas pagando en estaciones de Texaco y Chevron.

Entrar en el sector de los productos básicos supone un cambio para el proveedor de pagos sueco y sus rivales, como Zip y Affirm, que hasta ahora han intentado ofrecer préstamos BNPL sobre todo para artículos discrecionales como moda en todas partes, desde Amazon hasta Walmart.

En cierto modo, Klarna puede justificar el uso de BNPL para las facturas de combustible. Las compañías de gas llevan mucho tiempo proporcionando tarjetas de crédito para combustible que ofrecen descuentos en la gasolina y pago aplazado, pero generan grandes tipos de interés o comisiones por retraso. El plan BNPL de Klarna, sin intereses, no ofrece comisiones por demora, sino que se compromete a congelar rápidamente las cuentas de los infractores.

Aun así, los clientes que tienen problemas de este tipo presentan un reto mayor. Podrían utilizar Klarna una vez y luego marcharse, aumentando sus niveles de morosidad. En 2021, las pérdidas netas de préstamos de Klarna se duplicaron hasta 4.600 millones de coronas suecas (348 millones de euros) desde el año anterior, mientras que las pérdidas de crédito como porcentaje del volumen bruto de producto han crecido al 0,67% desde el 0,56% de 2019. Eso se debe, en parte, a los intentos de entrar en mercados desconocidos y de captar nuevos usuarios en medio de la creciente competencia de grandes como Apple.

Otro problema son las comisiones. Los minoristas de moda pagan un porcentaje de cada transacción a los proveedores de BNPL, lo que impulsa mayores ventas para estos operadores. Ello constituye la mayor parte de los ingresos de las empresas de BNPL. Sin embargo, Chevron no necesita persuadir a los consumidores para que compren su gasolina, por lo que no tiene ningún incentivo para pagar a Klarna comisiones adicionales.

Por último, la subida de los tipos de interés debería de reducir el apetito por los préstamos. Hay algunos indicios de tensión en el mercado de la titulización: Affirm canceló recientemente una oferta debido a la volatilidad del mercado. Otra forma que tiene Klarna de financiar sus préstamos es a través de los depósitos de sus sucursales bancarias, que operan en Suecia y Alemania. Pero cuando los tipos de interés empiecen a subir, Klarna se verá obligada a pagar más a sus ahorradores por sus depósitos, y pagará más por sus préstamos. Los inversores deberían vigilar como halcones su nueva táctica.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías