Transporte

Las aerolíneas piden ser eximidas del coste Covid de Aena tras verse fuera del plan anticrisis del Gobierno

La asociación ALA demandará en las tarifas de 2023 la rebaja de lo cargado este año

Señales de distancia por la Covid-19 en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
Señales de distancia por la Covid-19 en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.

Las aerolíneas con actividad en España van a volver a la carga con la petición de soluciones por parte del Gobierno a un coste que entienden ajeno, pero que ha engrosado las tarifas aeroportuarias en este 2022: el generado por la crisis del Covid-19 en la red de aeropuertos de Aena.

En el seno de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) hay miembros que llegan a entender que el plan de choque contra la crisis generada por la guerra de Ucrania haya dejado fuera al sector: el queroseno está exento de impuestos y es difícil bonificarlo al tratarse de un producto adquirido por las compañías en un mercado global y sobre el que suelen contratarse coberturas. Pese a ello, es unánime la impresión de que la aviación, uno de los sectores estratégicos que más ha sufrido con la pandemia, podría ser más ayudado para remontar la crisis, como lo son ahora el transporte por carretera, la pesca o el ganadero.

Las tarifas de Aena que entraron en vigor el 1 de marzo repercuten en las compañías aéreas un coste de 138 millones, incurrido por Aena en 2020 y los nueves primeros meses de 2021, para adaptar los aeropuertos a las exigencias sanitarias y subcontratar el control de pasajeros ante el virus. Esto supuso elevar el ingreso máximo anual ajustado por pasajero (IMAAJ) (IMAAJ) en 0,8 euros, hasta los 9,95 euros de máximo al que puede aspirar Aena. Pero las aerolínea hablan de un dato más gráfico: las tarifas podrían haber bajado un 10,99% en 2022 en lugar de hacerlo un 3,17% de no haberse imputado el citado coste de los controles y medidas de seguridad e higiene.

El gestor sigue sumando gasto por medidas de control en sus terminales: 32 millones en el cuarto trimestre de 2021

El gestor aeroportuario no hizo más que aplicar el Real Decreto Ley 2/2021, de 9 de junio, sobre medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el Covid. Este permite a Aena recuperar costes operativos y sanitarios por la pandemia hasta donde no llegue la subvención del Gobierno. Finalmente, las aerolíneas cargaron con el 100% de una factura que sigue creciendo.

Las tarifas de 2022 incluyen un coste Covid de 59 millones de todo 2020 y de 81 millones entre enero y septiembre de 2021. Ya en el cuarto trimestre, Aena incrementó esa cifra en otros 32 millones de euros y sigue gastando en este 2022 por el control sanitario del Covid-19. Nuevas cuantías que, a buen seguro, se trasladarán a las tarifas de 2023 si no media subvención del Estado.

Pugna previa

En una resolución de la semana pasada, adelantada por Cinco Días, la CNMC validó la actuación de la compañía pública en este caso. La asociación de aerolíneas Iata y Ryanair se quejaron de la imputación de costes de dos ejercicios de pandemia, 2020 y buena parte de 2021, de forma prácticamente inmediata cuando la Ley 18/2014 dicta que la repercusión de ajustes de la tarifa frente al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) debería atenerse al principio temporal de dos años.

Aena argumentó que este caso era excepcional y no podía ser tratado con el mismo enfoque metodológico que el resto de retoques en el DORA. Incluso había margen para repercutir este coste inesperado en un ejercicio con marcada rebaja tarifaria. De este modo, insistía la firma que preside Maurici Lucena, prácticamente se pasaba pagina a los costes por el Covid y se allanaba la recuperación del sector aéreo en 2023.

Aena repercutió a sus clientes 138 millones de 2020 y nueve meses de 2021

Pero quienes pagan la factura insisten en la intervención del Gobierno. Su argumento central es que el control sanitario en frontera, al igual que el de seguridad que recae en la Policía Nacional, debe sufragarlo el Estado. “En los aeropuertos de Aena se ha tratado de garantizar la salud pública del país”, argumenta un alto directivo del sector, “no debería ser un gasto sufragado por las compañías aéreas”. En el entorno de Aena se indica que el Covid no solo ha merecido la contratación de servicios de control sanitario, “también se han adaptado terminales para asegurar la distancia social y se ha implementado tecnología, por ejemplo, para el control de la temperatura”.

La entrada en las tarifas de los primeros 138 millones de coste generado por el Covid ya generó un encendido debate entre Aena y sus clientes durante el periodo de consultas sobre las tarifas de 2022.

El sector aéreo y Aena volverán a sentarse entre mayo y julio para tratar los precios del próximo ejercicio. Las aerolíneas esperan que ese procedimiento de consulta anual sobre las tarifas arranque ya con la decisión del Gobierno de correr con lo que cueste el control de la pandemia en la puerta de entrada al país que constituyen los mayores aeropuertos de la red pública.

Decenas de millones de euros en el aire

Ajustes. Si el Gobierno accediera a subvencionar el coste ocasionado por el Covid en los aeropuertos, Aena registraría un ingreso extra en 2022 que debería ser ajustado a la baja en la misma cuantía en el marco tarifario de 2023. De no ser así, es previsible que los precios que deben pagar las aerolíneas, previa recaudación a los viajeros, sigan incluyendo varias decenas de millones debido al control del virus.

Convenio con Sanidad. La Ley 2/2021, en su disposición adicional primera (Controles sanitarios y operativos en aeropuertos) prevé que Aena pondrá a disposición de los servicios de Sanidad Exterior, de modo temporal, los recursos humanos, sanitarios y de apoyo, necesarios para garantizar el control sanitario de la entrada de pasajeros de vuelos internacionales. Para ello, el gestor aeroportuario y Sanidad firmaron un convenio, y la empresa contrató el servicio.

Recuperación. La misma norma habilitó a Aena a recuperar los costes como consecuencia de su colaboración con las autoridades sanitarias y de las restantes medidas operativas de seguridad e higiene que fueran adoptadas como consecuencia de la pandemia. Al cálculo de la recuperación de los costes se descuentan las posibles subvenciones u otro tipo de ayudas económicas que reciba Aena. El resto, se recupera por la vía tarifaria, tras supervisión de la CNMC y aplicándose el WACC previsto en el ejercicio.

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