CVC lanza a Telecom Italia un incómodo salvavidas

Va en la línea del plan disgregador del CEO de la operadora, pero podría frustrar el intento de KKR de excluir de Bolsa toda la compañía

Pietro Labriola, consejero delegado de Telecom Italia.
Pietro Labriola, consejero delegado de Telecom Italia. REUTERS

CVC ofrece a Telecom Italia un incómodo salvavidas. Quiere comprar hasta el 49% de la rama de servicios empresariales de la operadora, que valora en 6.000 millones. La oferta no vinculante ayuda al nuevo CEO, Pietro Labriola, que necesita dinero para reducir deuda. Pero podría frustrar el intento de KKR de excluir de Bolsa toda la compañía.

 

La aparición de CVC amplía el reparto de la telenovela de TIM. Con un valor de mercado de 7.000 millones y 22.000 millones de deuda neta, lleva en el limbo desde que KKR anunció en noviembre que quiere comprarla por 10.800 millones, un preludio de una probable escisión de sus negocios de servicios y redes. La oferta, a la que se opone firmemente Vivendi, principal accionista, aún no ha visto la luz. Mientras, Labriola intenta ejecutar su propio plan disgregador.

Los retrasos han dado una opción a CVC. Ambiciona la división que atiende a los grandes clientes corporativos de TIM, que genera 2.900 millones de ingresos anuales y 800 millones de ebitda. En particular, incluye servicios de nube y ciberseguridad, que ofrecen márgenes más elevados que la telefonía.

Con 6.000 millones, incluida deuda, la oferta valora la empresa en 7,5 veces su ebitda, por encima del múltiplo de 5 con el que cotizan las telecos europeas. Unos 500 millones de inversión anual, esenciales para enfrentarse a gigantes online como Amazon y Microsoft, hacen que la valoración parezca aún más enérgica. La esperanza es que, completamente formada y cotizada, pueda acercarse a las 15 veces a las que cotizan proveedores de servicios de internet como OVH.

El enfoque de CVC es un alivio para Labriola, al que está costando conseguir un amplio apoyo del mercado para su plan. Pero soltar una gran parte del negocio puede frenar el entusiasmo de KKR por el impopular proyecto. Además de la oposición de Vivendi, el fondo aún tiene que asegurarse el apoyo del Gobierno italiano.

Si KKR se aleja, los inversores de TIM se quedarán solo con las aspiraciones no testadas de Labriola. Incluso si lo logra, es probable que su día de cobrarlo esté a años vista.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías