Kiev pide el boicot a cadenas comerciales francesas que siguen en Rusia

Auchan, Leroy Merlin y Decathlon siguen operando en el país

Un supermercado de Auchan en Moscú (Rusia).
Un supermercado de Auchan en Moscú (Rusia). EFE

El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, pidió hoy el boicot a la cadena de supermercados francesa Auchan -que en España opera bajo el nombre Alcampo- por seguir activa en Rusia, así como a la de artículos para el hogar Leroy Merlin y de productos deportivos Decathlon, del mismo grupo empresarial.

"Parece que para ellos cuentan más los puestos de trabajo en Rusia que la muerte de niños en Ucrania", afirmó Kuleba, a través de su cuenta en Twitter. El titular de Exteriores alude ahí a los 139 menores que, según los datos actualizados de las autoridades ucranianas, han muerto a consecuencia de la guerra desde el inicio de la invasión rusa, el pasado 24 de febrero. "Si ellos ignoran nuestros muertos, nosotros ignoraremos sus productos", prosigue el mensaje.

En un mensaje virtual a la Asamblea Nacional francesa, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, apremió hace unos días a las empresas de ese país a retirarse de Rusia. El líder ucraniano aludió concretamente a la cadena Auchan, a cuyo grupo empresarial, Mulliez, están asociadas Leroy Merlin y Decathlon.

Auchan está presente en Rusia desde hace unos 20 años, tiene unos 30.000 trabajadores, de los que cerca de un 40 % son también accionistas, y 231 tiendas, que el directivo teme que sean expropiadas si se van. "Estamos seguros de que quedándonos ayudamos a nuestros trabajadores y a la población civil", apunta el consejero delegado del grupo, Yves Claude, quien recuerda que su grupo ya ha suspendido sus inversiones en Rusia y que su filial funciona de forma autárquica.

Auchan registró en 2021 una facturación de 3.200 millones de euros, equivalente al 10 % de su cifra de negocios global, y para 2022 espera pérdidas. "Irnos sería imaginable a nivel económico, pero no desde un punto de vista humano", sostuvo el consejero delegado, que dijo estar preparado para recibir críticas al respecto y subrayó que aunque la decisión no ha sido sencilla, está convencido de que es la correcta.

Leroy Merlin también ha decidio quedarse: "No tenemos motivos para condenar a nuestros equipos rusos por una guerra que no han elegido", dijo la empresa el 24 de marzo, advirtiendo también que cerrar de un día para otro abriría la puerta a una posible expropiación que reforzaría los recursos financieros rusos.

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