Alphabet trapichea mientras arde el fuego de las tiendas de aplicaciones

Su anuncio de que Spotify podrá usar su propio servicio de facturación en Google Play no cambia mucho las cosas

Logo de Alphabet.
Logo de Alphabet. reuters

Alphabet, la empresa matriz de Google, está haciendo un gesto en la dirección correcta al abrir lentamente su tienda de aplicaciones. Sin embargo, es poco probable que los cambios apacigüen a los Gobiernos enfadados. La empresa de 1,8 billones de dólares y su rival Apple, de 2,8 billones, tendrán que ir más allá.

 

El gigante de las búsquedas dijo el miércoles que permitiría a Spotify Technology utilizar su sistema de facturación propio para los usuarios que se suscriban al servicio de streaming de música a través de la tienda Google Play. Apple y Google han obligado históricamente a los desarrolladores a utilizar sus servicios de pago para las compras dentro de las aplicaciones, cobrando una fuerte tasa de entre el 15% y el 30%.

El dúo de grandes empresas tecnológicas justifica esas tarifas señalando todo el dinero que han gastado en la creación de las populares tiendas de aplicaciones, que por lo demás son de uso gratuito. Por otro lado, los críticos lo califican de monopolio de precios. Epic Games, por ejemplo, demandó a Apple por “conducta anticompetitiva”. Spotify presentó una denuncia similar en Europa.

El movimiento de Google aumenta la presión sobre el consejero delegado de Apple, Tim Cook. El fabricante del iPhone probablemente tiene más que perder: los consumidores gastaron 85.000 millones de dólares a través de su tienda de aplicaciones en 2021, según Sensor Tower, frente a los 48.000 millones de Google. El negocio principal del gigante de las búsquedas es la publicidad; ceder algo de terreno en las tarifas de pago le permite quedar bien mientras echa tierra sobre Apple.

Pero hay muchas cosas que no gustan en la maniobra de Google. En primer lugar, se trata de un proyecto piloto abierto a un “pequeño número de desarrolladores participantes”, entre ellos Spotify. No está nada claro que todas las aplicaciones vayan a tener carta blanca para utilizar el sistema de pago que elijan.

En segundo lugar, es probable que Spotify tenga que renunciar a algunos ingresos. En Corea del Sur, donde los legisladores obligaron a las tiendas de aplicaciones a ofrecer servicios de pago alternativos, Google está cobrando a los desarrolladores de aplicaciones un 11%. Eso es apenas mejor que el 15% por usar el de Alphabet. En Países Bajos, Apple respondió a una orden regulatoria que cubría las aplicaciones de citas amorosas permitiendo los pagos de terceros, pero cobrando la friolera de un 27%.

En esencia, el dúo tiende a sustituir una tasa exorbitante por otra ligeramente menos exorbitante. No lo aceptarán los legisladores europeos, que se preparan para golpearles con nuevas normas en la Ley de Mercados Digitales. Los fiscales generales de 34 estados de EE UU y del Distrito de Columbia dijeron en enero que Apple estaba ahogando la competencia, poniéndose de hecho del lado del fabricante de Fortnite, Epic, en su lucha legal con el fabricante del iPhone. La lucha de las tiendas de aplicaciones se está intensificando. Los tejemanejes de Google son solo un preludio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías