El debilitamiento de la economía rusa quita razones para quedarse

Algunas empresas foráneas tendrán que hacer equilibrios: cortejar a los rusos sin enemistarse con los consumidores occidentales

Tienda de Uniqlo en Moscú.
Tienda de Uniqlo en Moscú. reuters

El debilitamiento del poder adquisitivo en Rusia hace que sea menos atractivo quedarse allí. La marcha de empresas occidentales despeja el camino para locales y rivales asiáticos, pero las sanciones debilitan la lógica financiera.

El éxodo ha sido rápido: Apple, Nike, Ikea... Danone ha suspendido sus inversiones, mientras que Unilever dejará de importar y exportar hacia y desde Rusia. Para otros es más difícil. Ninguna empresa quiere dar por perdidas sus inversiones o renunciar a sus ventas, pero las sanciones no fueron diseñadas para restringir las necesidades. Eso debería ejercer menos presión sobre los vendedores de alimentos, ropa y similares. Pero hay consideraciones más generales. Incluso si el queso y los abrigos no están en el punto de mira, sus productores tienen complicadas operaciones multinacionales. La preocupación por el cobro y el abastecimiento de ingredientes importados pesará en las decisiones. Incluso aquellos que simplemente suspendan su negocio en Rusia probablemente generarán menores ventas con el tiempo.

Los operadores nacionales, como el minorista Magnit, se beneficiarán. Del mismo modo, firmas chinas como Li Ning y Anta Sports deberían de ser capaces de quedarse ingresos de Adidas y Nike. Algunas foráneas tendrán que hacer equilibrios: cortejar a los rusos sin enemistarse con los consumidores occidentales. Uniqlo revirtió el jueves su plan original de seguir vendiendo en Rusia.

Los riesgos de quedarse pueden no merecer la pena. El gasto discrecional está destinado a caer en Rusia. Sus consumidores ya han perdido un 34% de su poder adquisitivo frente al yuan desde la invasión de Ucrania, incluso con la intervención del banco central y los controles de capital. Las cosas no harán más que empeorar a medida que la economía se ralentice. JP Morgan prevé que la economía rusa se contraiga un 35% en el segundo trimestre y un 7% en 2022. El repunte del 3,1% de la renta real disponible de los rusos en 2021 está destinado a caer de nuevo. En estas circunstancias, un trozo mayor de un pastel más pequeño puede ser difícil de digerir.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías