Textil

Mango acelerará el crecimiento en otros países para compensar los cierres en Rusia y Ucrania

Rusia está en su top 5 en ventas; EE UU e India son prioritarios

Toni Ruiz, consejero delegado de Mango
Toni Ruiz, consejero delegado de Mango

Mango mirará a otros mercados para compensar el impacto que tendrán en sus ventas los cierres temporales de sus tiendas en Rusia y Ucrania, debido al conflicto bélico iniciado por el gobierno ruso de Vladimir Putin. La compañía, que en 2021 triplicó sus beneficios previos a la pandemia y casi igualó los ingresos, cerró la semana pasada los 50 locales propios que tiene en Rusia, que está entre sus cinco mercados de mayor facturación y tiene un peso del 8% en su ebit, según explican fuentes de la empresa. El peso de la decena de tiendas que tiene en Ucrania es menos representativo.

La compañía sigue calculando el impacto que tendrán estos cierres, dada la evolución de la situación y la incertidumbre sobre cuánto durará, así como las consecuencias en mercados cercanos. Por ello, en Mango se trabaja en rehacer el mapa de prioridades para este año, con el objetivo de atacar aquellos mercados que ofrecen posibilidades de un crecimiento más inmediato.

En ese punto aparecen dos mercados por encima del resto: EE UU e India. En el primero, pese a su tamaño, su presencia física aún es reducida. Allí abrió en 2021 cuatro establecimientos, y durante 2022 inaugurará una tienda emblemática de 2.100 metros cuadrados en la Quinta Avenida de Nueva York. Con ella, serán nueve los establecimientos en ese país, que se está colocando en la lista de prioridades para el grupo.

El segundo caso es el de India. Como publicó CincoDías, Mango ha puesto a este país como su principal apuesta en el mercado asiático, donde en este primer semestre abrirá 10 establecimientos junto a su socio en el país, Myntra, para alcanzar las 56.

La textil catalana sigue viendo oportunidades en mercados europeos maduros, como Francia, Italia, Reino Unido o incluso España, donde sigue viendo posibilidades tanto en centros comerciales o en calle. Sin embargo, estos países están más expuestos a la coyuntura, que además de afectar a los precios, también amenaza la confianza del consumidor. La idea de Mango es no subir precios mientras no sea obligatorio, y hacer un trabajo de gestión de la crisis.

Mango ha podido salir de otro momento de gran complejidad, como la pandemia, con una mayor rentabilidad y menor endeudamiento. Cerró 2021 con un beneficio neto de 67,5 millones de euros el pasado año, revirtiendo las pérdidas de 173 millones de 2020. Es el triple que el resultado de 2019, y la ganancia más elevada desde 2014. Lo mismo ocurre con el ebitda, de 422,6 millones, más del doble que en 2020 y por encima de las previsiones iniciales.

Las ventas fueron de 2.234 millones, un 21,3% más, y un 4% debajo de los niveles de 2019. El peso del online se mantuvo en el 42%, tras crecer otro 23% hasta 942 millones. La mejora del margen bruto, con más ventas a precio completo; una mayor eficiencia de gastos; y la rentabilidad del online le permiten multiplicar la rentabilidad aún con menos ventas que hace dos años.

Deuda neta negativa tras devolver la mitad de un crédito ICO

Del lado financiero, el grupo destacó que cerró 2021 con deuda neta negativa de ocho millones, al tener más caja que endeudamiento, algo que Mango no lograba desde hacía más de una década. En el último año ha rebajado en más de 165 millones su deuda frente a 2020, tras devolver en diciembre 120 millones del crédito ICO solicitado al inicio de la pandemia, la mitad del total. La otra mitad se mantiene en el balance “por un criterio de prudencia”, dijo la empresa, aunque explica que no ha tenido que hacer uso de estos importes. Desde la misma se reconoce una “situación privilegiada” en el balance, que permitirá elevar las inversiones este año a 88 millones, includa la amplicación del almacén de Lliçá d’Amunt.

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