Los valores bancarios son una luz roja para la economía de la UE

Los recortes de costes, y posiblemente las fusiones, volverán a estar en primer plano

Sede de Deutsche Bank, en Fráncfort (Alemania).
Sede de Deutsche Bank, en Fráncfort (Alemania). reuters

Las acciones bancarias reflejan la economía. El descenso del 23% del Euro Stoxx Banks desde que Rusia invadió Ucrania es inquietante. Los inversores en entidades de crédito se preparan para una nueva oleada de impagos.

Esta liquidación supera las consecuencias directas de la guerra. Por ejemplo, Société Générale. En el peor de los casos, tendría que amortizar el capital de su filial rusa y tragarse las pérdidas de los préstamos transfronterizos. Eso laminaría el 9% del valor contable tangible, según Berenberg. Pero ha caído un 32% en Bolsa desde la víspera del ataque. Deutsche y BNP, que tienen una exposición insignificante a Rusia, han perdido un cuarto y un quinto de su valor, respectivamente.

Las expectativas de tipos juegan un rol importante. Antes de la guerra, los precios del mercado monetario implicaban que el BCE subiría los tipos 40 puntos básicos en 2022. El lunes, los inversores ponían en precio la mitad de eso. Pero la desdicha bursátil trasciende incluso ese revés. Las expectativas de tipos están más o menos donde a principios de febrero, pero el Euro Stoxx Banks está un cuarto más bajo. Deutsche y BNP cotizan a un tercio y a la mitad de los valores contables tangibles futuros. Es una situación similar a la de diciembre de 2020, en plena pandemia.

La subida de los precios de la energía, que merma el poder adquisitivo de los consumidores y eleva los costes de las empresas, es la principal preocupación. Una combinación de falta de crecimiento y más inflación sería tóxica para los bancos. Hogares y empresas se endeudarán menos, lo que eliminará parte de los beneficios de los márgenes de crédito, y un mayor número de prestatarios tendrá dificultades para seguir pagando sus deudas y créditos.

Poco pueden hacer los jefes de los bancos ante la guerra. Pero pueden revisar sus estrategias. BNP, Nordea, Unicredit y otros han presentado hace poco nuevos objetivos basados en el crecimiento de los ingresos. Parece difícil en un mundo con estanflación. Los recortes de costes, y posiblemente las fusiones, volverán a estar en primer plano. Los CEO afilarán de nuevo sus hachas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías