Impacto de la guerra

CC OO y UGT rechazan un pacto de rentas que solo hable de salarios

Calviño admite que el conflicto ucraniano provocará una ralentización económica

El secretario general de CCOO, Unai Sordo (i), y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en una reunión del Gobierno con los agentes sociales para el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el Complejo de la Moncloa, a 7 de marzo de 2022, en Madrid (España)
El secretario general de CCOO, Unai Sordo (i), y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en una reunión del Gobierno con los agentes sociales para el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el Complejo de la Moncloa, a 7 de marzo de 2022, en Madrid (España) Europa Press

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, se han mostrado este lunes en contra de firmar un pacto de rentas que solo hable de salarios, considerando necesario que aborde también medidas que afecten a los precios, principalmente los energéticos, impuestos o dividendos empresariales. Tras la reunión mantenida en la mesa de diálogo social para el plan de recuperación, transformación y resiliencia, presidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los líderes sindicales han dejado claro que no firmarán un pacto de rentas que se limite a hablar solo de salarios y han reclamado respetar su autonomía para negociar este tema de forma bipartita, solo con la patronal.

El Gobierno ha puesto en marcha estas conversaciones para intentar mitigar el impacto de la crisis energética en la economía española. De hecho esta misma mañana la vicepresidanta y ministra de Economía ha exhortado a ambas partes a adecuar la evolución de los salarios y de los dividendos empresariales a un ritmo "adecuado" que permita compensar la subida generalizada de los precios pero "sin entrar en una espiral inflacionista".

"Es el momento de distribuir los costes de lo que viene y los salarios no pueden ser los paganos de guerra", ha dejado claro Sordo, quien, sin embargo, ha añadido que no hay ninguna traslación -por parte del Gobierno-pidiendo que el pacto de rentas "sea de devaluación salarial". España tiene un problema de fijación de precios energéticos, ha añadido Sordo, que ha pedido un esfuerzo para suspender el sistema marginalista en el mercado mayorista de la electricidad y que hace que se pague toda la energía al precio de la más cara, habitualmente el gas.

Esto puede llevar a un "disparate inflacionista", ha añadido el secretario de CCOO, que ha reclamado seguir con medidas sociales para mitigar el impacto de los precios energéticos entre los más vulnerables. Por su parte, Álvarez ha señalado que en la reunión se han empezado a visualizar cuáles pueden ser los elementos que conformen un pacto de rentas o ser objeto de acuerdos y, entre ellos, ha citado los precios de la energía o de la agricultura.

Ralentización económica

El Gobierno, por su parte, ya anticipa que la guerra en Ucrania provocará una ralentización de la economía debido al incremento de los precios de la energía, lo cual se traducirá en una inflación más persistente de lo esperado, aunque descarta que llegue hasta el punto de poner en riesgo que el PIB siga creciendo. "El impacto de esta guerra puede ser una ralentización, pero no se pone en duda que estamos en una senda de recuperación económica y con creación de empleo", ha defendido la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Nadia Calviño, en una entrevista este lunes en el programa "La Hora de la 1".

La también ministra de Economía ha reconocido que es "una lástima" que el conflicto afecte a España en un momento en el que protagonizaba una "fuerte recuperación", con unas perspectivas macro muy optimistas. No obstante, ha subrayado que el Ejecutivo seguirá "impulsando" el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia -diseñado para ejecutar los fondos europeos- con el objetivo precisamente de que la economía siga en positivo.

"Vienen tiempos difíciles", ha admitido Calviño, quien ha incidido en que "hay que hacerse a la idea de lo que viene", en alusión sobre todo a la inflación. La ministra ha explicado que en el caso español los precios del gas se trasladan casi automáticamente a la factura de la luz -pese a generar apenas el 10 % de toda la electricidad consumida en España- y también al IPC, un fenómeno que abogan por evitar con cambios a nivel comunitario.

"Queremos topar los precios, para que el precio del megavatio/hora no dependa de lo que haga Putin", ha detallado. En este sentido, ha apuntado que España fue "el primero en dar la señal de alarma" en la Unión Europea por esa conexión tan automática del precio del gas y la inflación, motivo que ha llevado al Gobierno a defender en Bruselas que es necesario "toparlo", a la espera de que su reivindicación cuente con el apoyo de más países.

En cuanto al abastecimiento de gas, Calviño ha transmitido un mensaje de tranquilidad y ha confirmado que hay "conversaciones constantes con el Gobierno de Argelia" en las que el país magrebí garantiza el suministro a España.

 

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