Carlos Gallardo, cambio de piel en Almirall para mirar al futuro

Relava como presidente a su padre, Jorge, con el objetivo de seguir creciendo en la especialización en dermatología y comprando nuevas empresas

Carlos Gallardo, próximo presidente de Almirall.
Carlos Gallardo, próximo presidente de Almirall.

Ha llegado el momento para Carlos Gallardo Piqué (Barcelona, 1972). Presidirá la farmacéutica familiar, Almirall, tras la jubilación a los 80 años de su padre, Jorge Gallardo Ballart.

Es la tercera generación de la familia. Ahora es vicepresidente, y su nombramiento como presidente no ejecutivo se hará efectivo el 6 de mayo en la junta de accionistas, sin necesidad de ratificación. Seguirá a su lado el consejero delegado, Gianfranco Nazzi, que entró hace menos de un año.

Las acciones de la farmacéutica se dispararon más de un 8,29% en Bolsa después de conocerse la noticia y presentar las cuentas anuales de 2021. La segunda generación familiar, los hermanos Antonio y Jorge Gallardo Ballart, controlan el 59,7% de la cotizada. Ambos tomaron las riendas del negocio en 1988.

Carlos Gallardo acude a su trabajo en Barcelona en bicicleta. Le gusta mucho el deporte (tenis, esquí –en invierno– y kite surf –en verano–). Está casado con Ariadna, con la que tiene cuatro hijos. La hija mayor está estudiando Ingeniería Biomédica en la Universidad Duke, en Carolina del Norte (EE UU).

Él es el segundo de tres hermanos, tras Jorge, y por delante de Irene. Su primo Antonio Gallardo Torrededia, que fue director de marketing de Almirall, y ahora dirige la firma de inversión inmobiliaria familiar, The Landon Group, está también en el consejo. En 2016, Jorge Gallardo apuntó a él y a Carlos como posibles sucesores al frente de la farmacéutica.

Ingeniero industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya y MBA por la Universidad Stanford (California, EE UU), el próximo presidente de Almirall empezó trabajando como ingeniero de procesos en el sector de la automoción, para un fabricante alemán, Peguform, (ahora propiedad de Samvardhana Motherson), en Barcelona. En 2002 comenzó su carrera en el sector farmacéutico en Pfizer, de cuya división de desarrollo de negocio fue analista durante dos años. “Fue muy interesante para entender cómo trabaja una gran multinacional desde las oficinas centrales de Nueva York”, cuenta por correo electrónico.

Luego entró en Almirall, como director regional de ventas en España durante ocho meses, además de apoyar al director de estrategia en varias iniciativas. Después trabajó año y medio en acuerdos de licencias, especialmente en relación con compañías de Japón y España.

En 2007 fue nombrado director de fusiones y adquisiciones: responsable de liderar adquisiciones estratégicas de empresas y productos, como la de la alemana Hermal a Reckitt Benckiser por 376 millones de euros y la unidad de dermatología de la británica Shire Pharmaceuticals por 213 millones de dólares.

Londres

Al año siguiente pasó a ser director general para Reino Unido e Irlanda. “Fueron cinco años muy buenos tanto en lo personal [traslado a Londres con su familia joven] como en lo profesional. Me aportó experiencia emprendedora”, recuerda. “Se me encomendó establecer y liderar las operaciones comerciales en ambos países. Pasamos de 0 a 120 empleados y 85 contratistas, todos a tiempo completo, para apoyar la cartera de dermatología comprada y dos lanzamientos estratégicos de fármacos, en las áreas respiratoria (aclidinio) y gastrointestinal (linaclotida)”. En 2013 dejó su puesto directivo, y desde entonces ha sido consejero. En 2020 fue nombrado vicepresidente segundo.

Entre 2014 y 2018 fue socio de Ysios Capital, venture capital especializado en salud con sede en Barcelona y San Sebastián. Entre los proyectos en los que participó Gallardo está Babyscripts, una firma estadounidense de atención remota al embarazo. En 2015 fundó su propio fondo, CG Health Ventures, que crea e invierte en empresas de salud digital de todo el mundo en fase inicial. Él ve sinergias entre su trabajo actual como inversor de capital riesgo y el nuevo reto que asumirá en mayo. Una de las firmas a las que apoya es Olistic, que vende un complemento alimenticio vegano contra la caída del cabello. También ha apostado por centros de yoga o una firma que ayuda a controlar la diabetes mediante asistencia virtual. En Linkedin sigue al gestor de fondos Ray Dalio, fundador de Bridgewater.

La empresa

Bajo el mandato de Antonio y Jorge Gallardo Ballart, la compañía se fusionó con Prodesfarma en 1997, se expandió internacionalmente, salió a Bolsa en 2007 y vendió el negocio respiratorio a AstraZeneca, tras lo cual se centró en el negocio dermatológico, en el que no ha satisfecho todas sus expectativas. Desde junio de 2020 la compañía forma parte del Ibex.

Hace un año, la empresa fichó al italiano Gianfranco Nazzi como consejero delegado, para sustituir a Peter Guenter, que se había ido a Merck. Nazzi provenía de la israelí Teva, al igual que Mike McClellan, jefe de finanzas de Almirall. Guenter había renovado la línea de investigación del grupo, descartando moléculas y comprando otras licencias que podían aportar más ingresos en el futuro.

La pandemia redujo la demanda de tratamientos para la piel, por motivos obvios, e hizo que los ingresos de Almirall cayeran un 10% en 2020. El aumento de los costes de las materias primas y el transporte es el nuevo motivo de preocupación. La compañía cuenta con 1.000 millones de euros en efectivo y un apalancamiento de 1,3 veces su ebitda, así que tiene margen para realizar adquisiciones corporativas. Su objetivo es contar con un mercado propio en Europa central y oriental y los países nórdicos y establecer una presencia mucho más fuerte en Europa para aprovechar las oportunidades de licencias, según Nazzi. Ahora será la nueva generación de Almirall la que coordine ese trabajo. Gallardo trae fuerzas renovadas.

Mecenas

“Me gusta apoyar a los emprendedores con talento, imaginar el futuro de la sanidad, entender las nuevas tecnologías”, dice Carlos Gallardo sobre su faceta de mecenas corporativo.

Apuesta por empresas “centradas en mejorar los resultados sanitarios de los pacientes mediante tecnología inteligente y un toque humano”.