Supervisión

La CNMV determina que los autodenominados brókeres gratuitos son más caros que los clásicos

Las entidades cobran por enviar las órdenes a un determinado centro de negociación

Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.
Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV.

Los autodenominados brókeres gratuitos, que reciben dinero del centro de negociación al que envían el flujo de órdenes, están bajo la atenta mirada de los supervisores de los mercados. El presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, ya se ha posicionado en contra, al compararlos con las ventanillas de cambio de divisas que se publicitan sin comisión, pero que en realidad ofrecen unos tipos de cambio muy desfavorables para el cliente. En un informe publicado este jueves, el supervisor señala que el 84% de las operaciones de un bróker que opera bajo esta fórmula en España ofrece peor ejecución que uno clásico.

Los intermediarios que funcionan bajo el esquema de flujo de pago de órdenes (payment for order flow o PFOF) no son masivos en España, pero van ganando peso. Y la CNMV, después de que la Comisión Europea haya expresado las dudas de que estas firmas cumplan con el objetivo mejor ejecución –el objetivo es que la orden vaya al centro de negociación que mejor precio ofrezca, ya sea para la compra o para la venta–, ha decidido tomar cartas en el asunto.

Una de las plataformas más populares a las que esos brókeres supuestamente gratuitos envían sus órdenes es el hedge fund Citadel Securities, filial de Citadel. Allí se cruzan las órdenes sin pasar por un libro, lo que impide en muchos casos que se logre el mejor precio para el cliente, mientras el intermediario recibe una comisión por llevar allí la orden.

La CNMV ha elaborado un estudio en el que se evaluaron los precios de ejecución por parte de un intermediario de este tipo. El supervisor analizó más de 40.000 operaciones con 82 valores españoles y se comparó el precio de compraventa con el que se hubiera obtenido en los 10 centros de negociación más líquidos para esas acciones.

Los resultados del análisis revelan que un 86,4% de las operaciones sufrieron de peor ejecución; un 10,2% de las operaciones puede considerarse de ejecución similar y solo un 3,3% se etiquetaría como de mejor ejecución.

“La desviación media ponderada de los precios es del -0,11%, lo que significa que, por término medio, un cliente del bróker PFOF habría soportado un coste mayor de 1,09 euros por cada 1.000 euros negociados si se compara con el precio de ejecución menos favorable observado en los 10 centros de negociación de referencia”, señala el informe de la CNMV.

En noviembre del año pasado, Rodrigo Buenaventura ya advirtió del riesgo elevado: información engañosa (si se publicita el servicio como gratuito), conflicto de interés y posible incumplimiento del deber de mejor ejecución para el cliente. “Este debate me recuerda a menudo a las ventanillas de cambio de divisas en los aeropuertos que se anuncian con grandes carteles de “Sin comisión”. Como todos sabemos, a nadie mínimamente informado se le ocurriría que la opción sin comisión es por definición más barata. La única forma de saber si conviene esa oferta es calcular cuánta divisa nos dan por cada euro, o viceversa, en términos netos de comisiones”, señaló.

El coordinador de las comisiones de valores europeas, ESMA, ha advertido contra esta práctica y ha cuestionado su legalidad. La Comisión Europea ha ido más allá y ha propuesto que se prohíba. El presidente de la CNMV ha avisado de que “no debería permitirse que una entidad cobre, a espaldas del cliente, comisiones de un tercero por llevarle a ese tercero las operaciones de sus clientes”.

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