Mercados

Los analistas vaticinan que la invasión de Ucrania hundiría más las Bolsas y dispararía el petróleo

El miedo a una ataque ruso inminente se une a los temores monetarios y alimenta la aversión al riesgo que domina desde principios de año

Varias personas delante de un panel con valores del Ibex 35.
Varias personas delante de un panel con valores del Ibex 35. Ep

La guerra entre Rusia y Ucrania puede estallar "en cualquier momento", dijo este domingo Estados Unidos. Aunque la vía diplomática sigue sobre la mesa, el aumento de las tensiones geopolíticas ha acelerado las ventas en la renta variable, con descensos del 3% en el Ibex y el resto de las principales Bolsas europeas, y ha provocado que el precio del petróleo Brent toque nuevos máximos desde 2014, por encima de los 95 dólares. El escenario prebélico se suma a las preocupaciones de los inversores por la elevada inflación, la subida de los tipos de interés y la escalada de los precios de la energía. Un cóctel que profundiza la aversión al riesgo y la volatilidad que predomina en los mercados en lo que llevamos de 2022.

Estados Unidos no ha descartado que Rusia, que ha desplegado más de 100.000 militares en la frontera con Ucrania, emprenda esta semana una invasión en ese país, tras su descontento por el interés ucraniano de unirse a la Alianza Atlántica. De momento, el Kremlin sigue negando su incención de empezar una guerra, pero EE UU ha instado a los estadounidenses a irse de Ucrania de inmediato, lo que está sacudiendo los mercados mundiales, que ya se encontraban tensionados por el aumento de las expectativas de subida de los tipos de interés tras dispararse la inflación.

"Por un lado, las tensiones inflacionistas siguen preocupando a los inversores después de que la inflación en Estados Unidos superase máximos de 40 años tras tocar el 7,5% en enero. Por otro lado, las tensiones entre Ucrania y Rusia continúan en aumento, generando nerviosismo entre los inversores",  indica Diego Morin, de IG, que comenta que ambas situaciones contribuyen al derrumbe de las bolsas mundiales. A nivel técnico, señala que "aunque el derrumbe del Ibex 35 surgió tras conocer el dato de inflación en EE UU, sería interesante que el mercado sujete los 8.700 puntos. Si continúa la incertidumbre por los diferentes escenarios, el selectivo podría seguir con la fase correctiva".

Por su parte, Javier Molina, portavoz de eToro, cree que "la superación de los 8.800 a mitad de semana pasada levantó las opciones de ir a por los 9.000 puntos. Sin embargo, se ha producido un regreso violento a la zona de primer soporte de los 8.650 puntos. Si esa zona cede, el objetivo está en los 8.550 primero y los 8.250, después. Por arriba, hay que intentar superar los 8.800 para volver a soñar". Y destaca que es "muy importante estar en los valores beneficiados por el alza de tipos".

La incertidumbre que generan los futuros procesos de subidas de tipos de interés y el riesgo geopolítico mantienen a los inversores a la expectativa. El Ibex 35 superó recientemente los 8.850 puntos por primera vez desde la aparición de ómicron y ahora cotiza algo por encima de los 8.500 puntos. En el año pierde cerca del 2%.

Pablo González, ceo de Abaco Capital, mantiene que la ocupación de Ucrania es un "escenario muy negativo" para los mercados por el aumento de las incertidumbres. Piensa, sin embargo, que estas tensiones geopolíticas suelen producir "caídas rápidas pero también rebotes rápidos" en caso de que se produzca una negociación o una solución pacífica.

De momento, el conflicto parece lejos de resolverse a pesar de las negociaciones diplomáticas. Aunque se confía en la vía diplomática, hasta ahora no ha habido muchos avances. Rusia quiere que se le otorgue un veto efectivo sobre los cambios importantes en Ucrania, en contra de la gran mayoría de la población de Ucrania, que prefiere unirse a Occidente.

"El temor geopolítico se une al monetario y lo alimenta", subrayan en MacroYield, donde explican que Europa está cotizando ahora "lo peor de la escalada en el conflicto de Ucrania y el repunte del crudo y el gas, siendo muy dependientes de estas materias primas, y con los mercados especialmente sensibles a posibles repuntes de la inflación, con los bancos centrales en retirada".

Desde Link Securities aseguran que los dos factores que vienen lastrando las Bolsas occidentales desde comienzos de año, la inflación y la crisis de Ucrania, seguirán condicionando la marcha de la renta variable. Opinan que el enquistamiento de la crisis ucraniana favorece la huida del riesgo, pero piensan que "una posible solución diplomática es aún factible, aunque cada vez queda menos tiempo, ya que Rusia, si realmente tiene intención de intervenir directamente en Ucrania, deberá hacerlo en invierno para aprovechar al máximo su ventaja competitiva con relación la Unión Europea (UE), que no es otra que la imperiosa necesidad que tiene la región del gas natural procedente de Rusia".

Joaquín Robles, de XTB, considera que la inflación y la posibilidad de que Rusia invada Ucrania aceleran las ventas de un mercado que sigue preparándose para un endurecimiento monetario más rápido de lo previsto. "El fin de los estímulos y las posteriores subidas de tipos podrían frenar el crecimiento económico, mientras que las tensiones geopolíticas podrían seguir elevando los precios de la energía haciendo de la inflación un problema más duradero de lo esperado", apunta.

A juicio de Pierre Veyret, analista técnico de ActivTrades, "el sentimiento del mercado sigue lastrado por el empeoramiento de las tensiones geopolíticas en Europa del Este. Los mercados están ampliando las ventas, a pesar de que continúan las conversaciones en el frente diplomático, y los operadores buscan refugios más seguros. En cuanto al Ibex 35, estima que "en los 8.500 puntos podría encontrar un soporte, pero de continuar cayendo, su próximo soporte estaría en los 8.328 puntos. Hacia arriba, la zona de los 8.867 puntos podría actuar como resistencia, seguido por los 9.000 puntos".

Petróleo

Una eventual invasión podría alterar los suministros de petróleo y daría paso a sanciones contra Rusia por parte de Occidente, como medida de represalia. De hecho, hoy el G7 ha advertido a Rusia de "contundentes" sanciones en caso de una agresión a Ucrania. La escalada de la tensión por la posible incursión militar de Rusia en territorio ucraniano ha disparado el precio del petróleo ante el temor de problemas en el suministro global de crudo, según expertos. El Brent, de referencia en Europa, se sitúa por encima de los 95 dólares el barril, máximos en siete años.

Desde Link Securities prevén que "una potencial intervención podría interrumpir, al menos de forma significativa, las exportaciones de crudo procedentes desde Rusia, lo que encarecería aún más el precio de esta materia prima". Ya hay analistas que lo sitúan en un escenario bélico en los 120 euros por barril, aportando más presiones inflacionistas y poniendo en serio riesgo la recuperación económica mundial, dado que los precios de la energía, que representan aproximadamente la mitad de la tasa de inflación récord de diciembre, suponen un importante riesgo alcista para la inflación.

"Los mercados están preocupados por la posibilidad de una invasión rusa a Ucrania, que según varios gobiernos occidentales, es inminente y por el impacto que podría tener en un mercado ya de por sí tenso. Un ataque ruso a Ucrania podría hacer que el precio del barril superara con creces la barrera de los 100 dólares, ya que las sanciones occidentales limitarían gravemente la producción rusa de petróleo y gas, agravando los problemas de oferta que han hecho subir los precios mundiales de la energía", indica Ricardo Evangelista, analista senior de ActivTrades.

El petróleo, no obstante, ha subido en las últimas semanas por un aumento de la demanda global a medida que las economías en todo el mundo se recuperan de la pandemia del coronavirus. La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó que continuará la tensión entre los niveles de oferta y demanda en el futuro cercano.

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