Tecnología

SoftBank cancela la multimillonaria venta de ARM a Nvidia y prepara su salida a Bolsa

Las trabas de los reguladores de EE UU, Reino Unido, UE y China tumban la compra del diseñador de chips británico por 40.000 millones de dólares

Logo de SoftBank.
Logo de SoftBank.

El gigante japonés Softbank ha cancelado la venta del diseñado de chips británico ARM a la compañía estadounidense Nvidia. Ambas compañías habían alcanzado un acuerdo para la compra en septiembre de 2020 por 40.000 millones de dólares (aunque ahora rondaba los 66.000 millones, por la subida en el precio de las acciones de Nvidia, ya que la operación se iba a efectuar en efectivo y acciones). 

Se trataba de la mayor adquisición de la historia en la industria de los chips, pero las trabas puestas por los reguladores de EE UU, la Unión Europea, Reino Unido e incluso China han dado al traste con ella. Así lo han reconocido en un comunicado ambas compañías, en el que aseguran que han acordado poner fin al acuerdo de venta "debido a importantes desafíos regulatorios que impiden la consumación de la transacción, a pesar de los esfuerzos de buena fe de las partes".

Tras colapsar la operación, SoftBank dijo que sacará a Bolsa a ARM a lo largo del ejercicio fiscal que finaliza el 31 de marzo de 2023, pero no avanzó dónde lo hará. Aunque los políticos británicos ven todavía a ARM como un activo nacional estratégico y les gustaría que cotizara en Londres, personas cercanas a SofBank aseguraron que prefieren hacerlo en Nueva York, según informó el FT. Tampoco se sabe si el grupo japonés continuará teniendo una participación mayoritaria en ARM tras cotizar.

La adquisición levantó desde el inicio muchas dudas porque la operación daría a Nvidia el control sobre la tecnología y diseño de chips en los que confían sus competidores para desarrollar sus propios chips. Y es que ARM es considerada la Suiza del negocio de los chips, por su política de neutralidad pues es un proveedor relevante para empresas como Qualcomm, Apple, Samsung o MediaTek. Nvidia se había comprometido a preservar el modelo de licencia abierta de ARM y defendía desde el principio que la operación iba a beneficiar a la industria y que promovería la competencia. Su discurso no fue aceptado.

En diciembre, la Comisión Federal de Comercio de EE UU (la FTC) presentó una demanda para bloquear la compra. Argumentó que la competencia podría verse perjudicada, pues en su opinión daría un exceso de poder a Nvidia en el estratégico sector de los chips. El organismo defendió que la empresa combinada tendría los medios y el incentivo para usar su poder para socavar a sus competidores, reduciendo la competencia y, en última instancia, sofocar las tecnologías innovadoras de próxima generación". La FTC también aludió a un riesgo de aumento de precios.

La adquisición también estaba siendo examinada por los reguladores del Reino Unido y la UE en medio de las preocupaciones de que podría elevar los precios de los chips y reducir las opciones y la innovación. Y es que, como insisten todos los reguladores, los diseños de chips de ARM están en el corazón de la mayoría de los teléfonos inteligentes y dispositivos inteligentes de todo el mundo.

Las trabas al acuerdo, además, no solo provenían de las autoridades antimonopolio. Un grupo de grandes empresas tecnológicas, que incluye a Qualcomm, Microsoft, Intel, Google y Amazon, también se habían alineado contra la adquisición y habían proporcionado a los reguladores de todo el mundo suficiente munición para poner fin al trato.

Según las condiciones pactadas en la operación, SoftBank se quedará con los 1.250 millones de dólares pagados por adelantado por Nvidia y que contabilizará como beneficio en el cuarto trimestre de su año fiscal, que concluye el próximo 31 de marzo. Mientras, Nvidia conservará su licencia de 20 años de duración con ARM.

El fracaso del acuerdo ha provocado una reorganización inmediata en ARM. Su CEO, Simon Segars, será reemplazado por René Haas, jefe de la unidad de Propiedad Intelectual de la compañía. La salida a Bolsa de ARM buscará aprovechar que la empresa “se está convirtiendo en un centro de innovación no solo en la computación móvil, sino también en la computación en la nube, la automoción, el IoT y el metaverso, y ha entrado en su segunda fase de crecimiento”, según añadió el CEO de SoftBank.

ARM nació en 1990 y salió a Bolsa en Londres ocho años después. En 2016 fue comprada por  SoftBank, uno de los gigantes tecnológicos más grandes del mundo. En 2020, SoftBank decidió venderla para ayudar a apuntalar sus finanzas después de perder dinero en otras inversiones, incluida la firma de espacio de oficinas compartidas WeWork y la plataforma de transporte Uber. Los diseños de chips de ARM están hoy en el corazón de la mayoría de los teléfonos inteligentes y dispositivos inteligentes de todo el mundo.

En los últimos años, Nvidia se ha convertido en la compañía de chips más valiosa de EE UU gracias a la fortaleza de sus procesadores gráficos, un componente esencial para los videojuegos y la inteligencia artificial. El intento de Nvidia de hacerse cargo de ARM se produjo en el contexto de la escasez mundial de chips. Millones de productos, desde automóviles hasta teléfonos inteligentes, dependen de chips de computadora, pero actualmente no se producen suficientes para satisfacer la demanda.

Normas
Entra en El País para participar