Mercados

Los inversores aplauden la continuidad del tándem Mattarella-Draghi en Italia

La presión sobre el bono italiano se relaja, ante un escenario de estabilidad para los próximos 12 meses

El presidente de la república de Italia, Sergio Mattarella.
El presidente de la república de Italia, Sergio Mattarella. AFP

Mario Draghi ha fallado en su intento de ser presidente de la República de Italia. Una dividida clase política ha terminado por votar de forma mayoritaria por la continuidad de Sergio Mattarella al frente de la jefatura del Estado en un segundo mandato. Pero lo que de entrada es muestra de la fragmentación y grave dificultad para construir consensos en el Parlamento italiano, es también una señal de estabilidad y continuidad que hoy aprecian los inversores en el mercado financiero.

La renovación de Mattarella como Jefe de Gobierno es garantía de estabilidad institucional en el país y además supone la continuidad de Mario Draghi como primer ministro, con lo que podrá seguir avanzando en las reformas y medidas necesarias para implementar la llegada de los valiosos fondos de reconstrucción Next generation de la UE, en el caso de Italia por una cuantía de casi 200.000 millones de euros, entre préstamos y ayudas directas.

La llegada de Mario Draghi al poder, en febrero de 2021, fue recibida con alivio por los inversores, que hoy también aplauden que vaya a finalizar su mandato como primer ministro, hasta la primavera de 2023. El mercado se evita así la incertidumbre que supondrían unas elecciones generales anticipadas en Italia, si Draghi hubiera dejado vacante el Gobierno para pasar a ser Jefe de Estado. En una jornada de alzas generalizadas de rentabilidad en la deuda soberana europea, el bono italiano se ha llegado a relajar hasta el 1,197%, provocando la mayor caída de la prima de riesgo desde noviembre, hasta de 7 puntos básicos, si bien en la recta final de la jornada se ha contagiado de la subida de rentabilidades. El índice Mib de la Bolsa de Milán ha llegado a subir el 1,84%, impulsado por los bancos. 

Según señala Annalisa Piazza, analista de renta fija de MFS Investment Management, el resultado de las elecciones presidenciales italianas, con la reelección de Mattarella y la continuidad de Draghi de primer ministro, "es el mejor escenario para Italia en los próximos 12 meses". Por tanto, "el bono soberano italiano se debería beneficiar de la expectativa de estabilidad y de la integridad de estas figuras políticas". En el corto plazo, la experta incluso ve opciones para una reducción de la prima de riesgo italiana. Es más, apunta a que una vez que se ha rebajado el riesgo político en Italia, "las agencias de calificación financiera continuarán con su mejoría gradual del rating soberano del país.

La continuidad del tándem Mattarella-Draghi da respiro a los inversores, aunque el horizonte político en Italia seguirá siendo de inestabilidad. Como señalan desde Macroyield, "la elección de Mattarella pone en evidencia la incapacidad que mantienen los políticos italianos para alcanzar acuerdos y la polaridad que se mantiene en su Congreso, porque no han sido capaces de encontrar un candidato que reúna las condiciones de unidad que debe tener el presidente. La firma análisis advierte además de que "el peligro para Draghi es que la confrontación que se ha hecho evidente esta última semana entre los partidos permanezca, y que pueda recrudecerse y poner en riesgo el gobierno de coalición.

Muy diferente es la situación de Portugal, donde el socialista Antonio Costa ha dado la sorpresa y ha logrado la mayoría absoluta en las elecciones generales, celebradas de forma anticipada después de que el propio Costa no lograra el apoyo de sus socios de la izquierda en su anterior mandato para aprobar los presupuestos. El bono y la Bolsa portuguesas cotizan hoy en línea con el conjunto del mercado, con una ligera subida de rentabilidad para el bono a 10 años, al 0,63%, y con un alza del 0,7% para el índice PSI 20.

En Macroyield señalan que el líder socialista ya contaba con el favor del mercado, en unas elecciones que no se apreciaban con nerviosismo entre los inversores. "Costa, incluso sin mayoría absoluta, y con el apoyo externo de la extrema izquierda, había conseguido aportar en los últimos años estabilidad política y también había conseguido relanzar la economía portuguesa", apuntan. Portugal ha publicado hoy mismo el crecimiento del cuarto trimestre de 2021, que arroja un alza del PIB del 1,6%, superior a lo esperado.

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