¿Por qué el nuevo año es un buen momento para planificar mi jubilación?

2022 trae novedades que nos afectan. Trazar un plan que evolucione y se adapte a las nuevas circunstancias es fundamental

¿Por qué el nuevo año es un buen momento para planificar mi jubilación?

En este blog hablamos a finales de diciembre de que el nuevo año puede ser una oportunidad para mejorar nuestra salud financiera e incluir propósitos financieros en nuestra lista anual de todo lo que queremos hacer al iniciar un nuevo ejercicio.

Enero siempre ser un momento de reflexión y de pensar en todo aquello que queremos mejorar o cambiar de nuestra vida. Por eso, y teniendo en cuenta que ese 2022 está comenzando con una nueva reforma de las pensiones, más recortes en los límites de las aportaciones a planes de pensiones y con nuevas medidas a la vuelta de la esquina, podemos aprovechar esa lista de propósitos para hablar sobre nuestra jubilación.

Como explica Paula Satrústegui, socia de Asesoramiento patrimonial, todos y cada uno de nosotros tenemos diferentes objetivos y planes. Desde comprarnos una nueva casa, una segunda residencia, pagar la educación de nuestros hijos, montar un negocio, etc., “pero si hay un objetivo que compartimos todos es el de la jubilación. Todos queremos, al menos, mantener nuestro nivel de vida cuando dejemos de trabajar. Por eso es tan importante planificar nuestra jubilación y pensar qué queremos de esta etapa cuanto antes”.

Aunque ya hayamos empezado a ahorrar y a invertir para nuestra jubilación, debemos tener en cuenta que puede que con el dinero que estamos destinando para este objetivo no sea suficiente. Puede que nos hayan surgido nuevos objetivos o nuevas necesidades que no hayamos previsto. O que nuestras circunstancias hayan cambiado por completo. También debemos recordar que la nueva reforma de las pensiones trae cambios que nos pueden afectar y que debemos conocer para pensar si necesitamos cambiar nuestra estrategia.

Por eso, a la hora de planificar nuestra jubilación debemos sacar una foto global de nuestra situación personal y financiera y, también, tener en cuenta los cambios legales y normativos que se están produciendo. Es decir, debemos tener en cuenta lo que depende de nosotros mismos y lo que, inevitablemente, no podemos controlar.

Esto nos obliga a plantearnos nuestra jubilación como un proceso, como una etapa que hay que planificar y analizar en diferentes momentos de nuestra vida y de una forma continuada y global.

Anticiparse, tomar decisiones de la mano de un buen asesor financiero y conocer qué opciones tenemos es fundamental para que podamos vivir la jubilación que siempre hemos querido tener.

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