Mercado de trabajo

Díaz convoca a patronal y sindicatos el próximo 7 de febrero para abordar la subida del salario mínimo

Los sindicatos exigirán elevar esta renta a 1.000 euros mensuales mientras que todo apunta a que los empresarios volverán a mostrarse contrarios a nuevas subidas

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha avanzado hoy que ha convocado a los representantes sindicales y empresariales a un encuentro el próximo lunes, 7 de febrero, para abordar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para este año.

En esta línea, la ministra ha asegurado que el Gobierno "va a seguir incrementado el salario mínimo", para quien, además, la aplicación de la reforma laboral "supone el incremento de todos los salarios del conjunto de la población trabajadora en nuestro país".

Así lo dijo la propia Díaz en declaraciones a los medios tras reunirse con UGT de Cataluña, en el marco de un viaje oficial que este miércoles y jueves realiza a Barcelona. Ayer mismo, el número dos de este sindicato, Mariano Hoya, había aseguró que esta central no aceptaría una subida inferior a los 1.000 euros --desde los 965 euros actuales-- de forma retroactiva desde el 1 de enero pasado. E igualmente, consideró que en 2023 este salario debe representar el 60% del salario medio, con lo que se tendría que situar en 1.066 euros y añadió que dicha cifra "no es negociable".

El Gobierno no está obligado a negociar con los interlocutores sociales la subida del salario mínimo, pero la responsable de Trabajo sí ha les ha hecho partícipes de todas las negociaciones que ha llevado su departamento para tomar esta medida.

La última vez que se subió el salario mínimo fue a finales de septiembre de 2021, cuando pasó de 950 a 965 euros mensuales en 14 pagas. Este incremento contó solo con el apoyo de los sindicatos CC OO y UGT, mientras que las organizaciones patronales CEOE-Cepyme se mostraron en contra del aumento y no lo respaldaron, algo que podría volver a ocurrir debido a la delicada situación por la que pasan muchas compañías, según fuentes del diálogo social.