Una solución coordinada para agilizar las altas médicas por Covid

Pese a que su sintomatología de ómicron es sustancialmente más leve que la de otras variantes del Covid-19, la elevada tasa de transmisión que lo caracteriza se está convirtiendo en un serio problema no solo para los servicios de atención primaria, sino para el normal funcionamiento de empresas y servicios públicos. La OMS señalaba ayer que, si el ritmo de contagios se mantiene como hasta ahora, más del 50% de la población europea podría infectarse en las próximas semanas. Aunque los patrones de evolución del Covid-19 han demostrado ser imprevisibles, todo apunta a que antes o después la enfermedad avanzará hacia un estadio endémico. Pero hasta que esa circunstancia se produzca, la estrategia sanitaria frente al virus sigue siendo la propia de una pandemia, con todo lo que supone de seguimiento de casos, periodos de cuarentena y metodología de las altas y las bajas médicas.

Las empresas del sector de la distribución han sido de las primeras en demandar un cambio de estrategia en este ámbito ante una creciente avalancha de contagios que amenaza la gestión diaria de su actividad. Según los datos que maneja la patronal, actualmente hay unos 20.000 trabajadores del sector alimentario de baja por coronavirus, lo que complica extraordinariamente la organización de estas compañías. Uno de cada siete empleados de baja, según estos mismos datos, podría reincorporarse de inmediato, de no ser por las dificultades que existen para obtener el alta médica por la saturación de la atención primaria. Hostelería, supermercados, grandes superficies y fabricantes de alimentación, entre otros sectores, reclaman que se facilite el alta laboral automática a todas las bajas por Covid sin sintomatología, una vez superado el periodo de cuarentena y sin necesidad de acudir al médico de nuevo para tramitarla.

La complejidad de competencias cruzadas que concurren en la regulación sanitaria, en la que participan las comunidades autónomas, la Seguridad y las mutuas de trabajo, dificulta una gestión agilizada y coordinada de esta situación, pese a que algunas regiones, como Madrid, ya han anunciado que solicitarán a la Seguridad Social permiso para implementar las altas automáticas. A día de hoy, la legislación sanitaria permite ya como excepción la posibilidad de que los médicos emitan este tipo de actas, pero es necesario retocar la norma para adaptarla a la situación actual. Sea cual sea la solución técnica más adecuada, el Gobierno debe impulsar cuanto antes una estrategia coordinada con el fin de evitar un posible colapso de los servicios públicos, de desabastecimiento comercial y de daño a las empresas, que están haciendo un esfuerzo extraordinario para normalizar su actividad y afrontar la recuperación.