Los principales riesgos que afrontan las empresas de EE UU no son políticos

La confianza de los consumidores, incluso ante la inflación, sigue haciendo del dólar una buena apuesta

Los principales riesgos que afrontan
las empresas de EE UU no son políticos

La economía estadounidense ha cambiado mucho en el año transcurrido desde que los manifestantes asaltaron el edificio del Capitolio. Mientras el Congreso confirmaba la elección del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, la pandemia mundial seguía haciendo estragos con una vacuna en sus fases iniciales, y la economía estadounidense se tambaleaba. Ahora, con los negocios viento en popa, los riesgos son otros. Aunque las divisiones que espolearon la violencia siguen presentes, el dólar estadounidense es todavía más fuerte, lo que le ayuda a mantener su condición de refugio.

En un discurso para conmemorar el primer aniversario, Biden culpó el jueves a su predecesor, Donald Trump, y dijo que la democracia estaba amenazada. La exestrella de la telerrealidad ha afirmado en repetidas ocasiones que las elecciones presidenciales de 2020 estuvieron amañadas, lo que incitó a sus partidarios a tratar de impedir que los legisladores certificaran los resultados.

Las afirmaciones de Trump han sido rechazadas por varios tribunales y funcionarios electorales estadounidenses. Y en el último año, la economía estadounidense ha volado muy por encima de donde estaba aquel violento día. La reapertura de empresas y la demanda reprimida crearon un mercado laboral ajustado, con 0,7 desempleados por cada puesto de trabajo vacante en noviembre. El dólar estadounidense, en relación con una cesta de otras monedas extranjeras importantes, ha ganado más de un 7%, mientras que el índice S&P 500 ha subido cerca de un 23%.

Las amenazas a las que se enfrentan las empresas ahora no tienen nada que ver con la política. Los atascos en la cadena de suministro han puesto en jaque a las empresas y a sus clientes, provocando el mayor ritmo de inflación de los últimos 40 años. El índice de precios al consumo aumentó un 6,8% interanual en noviembre. El jueves, la rentabilidad del Tesoro repuntó rápidamente después de que la Reserva Federal de Estados Unidos publicara las actas de su reunión de diciembre, con indicaciones de que los gobernadores de los bancos centrales esperan subir los tipos de interés a un ritmo más rápido.

Los riesgos políticos persisten. Alrededor de uno de cada tres estadounidenses cree que la violencia contra el Gobierno está justificada en determinadas circunstancias, según un sondeo reciente del Washington Post y la Universidad de Maryland. Alrededor del 55% de los votantes republicanos siguen creyendo la afirmación de Trump de que la elección fue fraudulenta, según una encuesta de Reuters/Ipsos. Esos sentimientos podrían hacer que las futuras elecciones sean aún más caóticas, incluidas las presidenciales de 2024.

Así y todo, Estados Unidos ha tenido una recuperación excepcionalmente rápida teniendo en cuenta la pandemia. El PIB estadounidense superó los niveles previos al Covid en el tercer trimestre de 2021, comparado con los otros seis países del G7 que aún estaban por debajo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. La elevada confianza de los consumidores, incluso ante un aumento de la inflación, sigue haciendo que el dólar sea una buena apuesta.