El número de cajeros automáticos en España se reduce a niveles de 2002

Desde 2008, cuando arrancó la anterior crisis económica, se han cerrado 13.633 terminales

Retirada de efectivo en un cajero automático, en una imagen de archivo.
Retirada de efectivo en un cajero automático, en una imagen de archivo. EFE

La banca ha reducido el número de cajeros automáticos diseminados por toda la geografía española hasta contar con menos terminales de los que había hace 20 años. Según la estadística publicada hoy por el Banco de España a cierre del tercer trimestre de 2021 existían 48.081 cajeros, lo que supone 1.400 menos que a finales de 2020 y 1.795 menos que en 2002. 

De hecho, desde 2008, el año en el que arrancó la anterior crisis económica y en el que el parque de estos terminales alcanzó máximos con 61.714 máquinas, el número se ha ido reduciendo. Al igual que con la cada vez menos densa red de oficinas bancarias, los factores que explican esta caída se deben a las tendencias de digitalización del sector, al cierre de sucursales y reducción de plantillas para ahorrar costes debido a la necesidad de los bancos de ajustar su estructura para obtener rentabilidad ante el entorno de bajos tipos de interés.

Para evitar la exclusión financiera, sobre todo en las zonas rurales, denominadas 'La España vaciada', han surgido iniciativas como la de Correos, que se comprometió a instalar 1.500 cajeros automáticos en localidades de entre 500 y 3.000 habitantes de zonas rurales que no cuentan con oficina bancaria o van a quedarse sin ella en los próximos meses.

Sin embargo, a pesar del progresivo cierre de  cajeros ha aumentado la actividad en los terminales, tanto en operaciones  de retirada como en el importe. Según la estadística del Banco de España, solo en el tercer trimestre se realizaron 171.300  operaciones de retirada de efectivo (+1,04% interanual) y se movió un volumen de 29.208 millones (+5,7%). Este repunte supone una vida extra para el dinero en efectivo que había perdido terreno a raíz de la pandemia.

Por otro lado, el número de tarjetas en circulación ha vuelto a superar sus máximos históricos con un volumen total de 87,63 millones, gracias al repunte en las tarjetas de crédito, que crecen (+3,34% interanual) a costa de las de débito (-2,3%). Según explican fuentes consultadas se trata de un efecto típico en situación de crisis económica.

Igualmente, el número de terminales de punto de venta (TPV) se encuentra en máximos históricos tras repuntar un 6% interanual. De esta forma ya son 2,18 millones de establecimientos los que cuentan con este tipo de dispositivos para cobrar a los clientes, un número que no ha dejado de crecer en los últimos ocho años.

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