La Gran Renuncia provocará una deslocalización laboral 2.0

La falta de mano de obra animará a muchos empleadores a volver a trasladar puestos a terceros países, no necesariamente India

Centro de atención de la empresa de seguridad Verisure en Angers (Francia).
Centro de atención de la empresa de seguridad Verisure en Angers (Francia). reuters

La Gran Renuncia hará que la deslocalización vuelva a ser atractiva. La falta de mano de obra animará a muchos empleadores mundiales a volver a trasladar puestos a centros tecnológicos de bajo coste, aunque no necesariamente a India, que tiene problemas similares.

El teletrabajo se ha convertido en una feliz norma para muchos trabajadores de las TIC. A las firmas de Nueva York, San Francisco, Londres y París les cuesta convencer a sus empleados de volver a la oficina, recurriendo a incentivos cada vez más generosos (comidas o transporte gratuitos).

Falta personal porque la pandemia ha provocado un enorme aumento de la demanda de servicios tecnológicos. Una de las soluciones más probables será la deslocalización laboral, invirtiendo una tendencia reciente: muchas firmas de EE UU y Europa se han centrado en la relocalización de sus técnicos para complacer a los políticos o simplemente para estar más cerca de sus clientes.

Pero la deslocalización 2.0 será difícil, ya que los proveedores de servicios se enfrentan a niveles de desgaste sin precedentes en India, el centro original del bajo coste. Cognizant perdió en junio-septiembre un 37% de su plantilla de más de 300.000 empleados en el país en base anualizada. Otras, como Wipro, registran un 20% de bajas.

Los trabajadores indios, como los occidentales, hacen malabares con el cierre de las escuelas. Los júnior que han trabajado desde sus pueblos durante la pandemia dejan su trabajo para no volver a apartamentos compartidos en ciudades contaminadas. Es probable que la escasez de talento persista incluso cuando la pandemia se disipe, ya que la propia industria tecnológica nacional está en auge y sus más de 100 unicornios compiten por la mano de obra.

Algunas empresas globales del sector ya están apostando por otros países: Mphasis, controlada por Blackstone, está abriendo oficinas en México o Costa Rica. Es de esperar que lo hagan otras. Pero un número similar de firmas acostumbradas al teletrabajo apostarán por que la contratación en la India será menos dolorosa en lo financiero que mantener empleos en otros lugares.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías