Tencent prepara el terreno para ordenar el imperio

Reducir sus participaciones, como va a hacer en JD, podría evitar futuras presiones regulatorias de Pekín

Pony Ma Huateng, presidente y CEO de Tencent.
Pony Ma Huateng, presidente y CEO de Tencent. reuters

Tencent ha encontrado una pulcra manera de poner en orden su extenso imperio financiero. El gigante chino de internet va a devolver a los accionistas la mayor parte de una participación de 17.000 millones de euros en su aliado de comercio electrónico JD.com. Es un movimiento inusual que podría allanar el camino para otras salidas.

Tencent distribuirá unos 457 millones de acciones de JD como dividendo especial, por un valor de 14.500 millones de euros, según el último precio de cierre de esta última en Hong Kong. Aunque el propietario de WeChat seguirá manteniendo una participación del 2%, el acuerdo marca el fin de una era en la alianza de siete años que transformó la desvalida JD en un rival formidable contra Alibaba, al tiempo que impulsó el uso de la aplicación de pagos de Tencent.

La rentabilidad total para el accionista de JD en Nueva York ha sido de más del 250% desde la inversión de Tencent en 2014, superando ampliamente el rendimiento del S&P 500 durante el mismo periodo.

El momento es oportuno. Los reguladores de Pekín se han mostrado contrarios a la “expansión desordenada” del capital en el sector privado. Tencent, que acumulaba más de 165.000 millones de euros en inversiones hasta septiembre, es un objetivo obvio. A principios de este año, los responsables de competencia rechazaron una fusión de 4.400 millones de dos empresas respaldadas por Tencent, y las autoridades también piden a la empresa que abra su dominante superapp WeChat a los servicios de sus rivales. Reducir algunas de sus participaciones podría evitar futuras presiones regulatorias.

Los accionistas están satisfechos; los títulos de Tencent subieron hasta un 6% con la noticia. La cartera de inversiones de la empresa, opaca y difícil de manejar, incluye participaciones en socios estratégicos, como Meituan, especialista en reparto de comida a domicilio que cotiza en Hong Kong, pero también en quebraderos de cabeza como la unidad china de la cadena de café canadiense Tim Horton.

Con esta operación, la empresa demuestra que al menos está pensando en cómo salir de posiciones con una lógica estratégica limitada o que va a expirar. Más desinversiones podrían reforzar el precio de sus acciones, que ha bajado casi una quinta parte este año debido a las medidas regulatorias y a la ralentización de la economía.

Optar por un dividendo especial, en lugar de vender la participación directamente, también parece inteligente. Descargar un bloque de acciones tan grande en el inquieto mercado bursátil de Hong Kong podría haber sido complicado. JD, que registró un flujo de caja libre de 3.900 millones de euros hasta septiembre, podría haber sido reacia a recomprarlas; de esta manera, los propios accionistas pueden decidir si mantenerlas o venderlas.

El hecho de que las acciones de JD coticen en Hong Kong junto con las de Tencent también elimina los dolores de cabeza transfronterizos. Los inversores pueden esperar que se produzcan más operaciones de este tipo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías