Reestructuración

Los acreedores renuevan la respiración asistida de Abengoa

El grupo logra una nueva bula de sus bonistas hasta el 14 de enero y sus proveedores le dan margen hasta marzo

Torre solar de Abengoa.
Torre solar de Abengoa.

El rescate de Abengoa sigue en el limbo. Pero los acreedores financieros siguen confiando en un rescate, de manera que los dueños de la deuda denominada New Money 2 (NM2), un pasivo de la filial operativa (Abenewco 1) –la diana de ese eventual salvamento–, han ampliado el waiver (bula que evita que tenga que pagar) para unos 170 millones. También los proveedores, con una deuda de unos 320 millones, han dado al grupo un balón de oxígeno, al ampliar el vencimiento hasta el 15 de marzo.

El fondo estadounidense Terramar mantiene una oferta vinculante –la fecha de vencimiento, de entrada, expira el 31 de diciembre– para hacerse con el control del 70% del grupo con la aportación de 200 millones de euros, 60 en forma de capital y 140 en forma de préstamo. La participación de la SEPI con 249 millones es clave, y desde el organismo dependiente de Hacienda aún no se ha tomado una decisión. También debe participar Cesce con el blindaje de 300 millones que pide el rescatador y los acreedores deben dar su conformidad.

Las garantías mencionadas, vitales para que la empresa pueda seguir contratando negocio, tienen que ser otorgadas por sus acreedores bancarios: Banco Santander, CaixaBank, Crédit Agricole, Bankinter y BBVA. Las fuentes consultadas afirman que estas entidades no están por la labor de poner esos avales a disposición de Abengoa, al menos no por toda la cuantía a la vez.

La SEPI todavía debe pronunciarse sobre el expediente del rescate, si bien la espada de Damocles ha dejado de pender sobre el grupo de ingeniería, puesto que el fondo de la SEPI tiene margen de maniobra hasta el próximo 30 de junio, según la última ampliación de este vehículo creado para lidiar con problemas ligados al estallido de la pandemia. Otra cuestión es hasta cuándo puede resistir Abengoa en esta situación de limbo.

Los accionistas de la matriz

Terramar ofrece a los accionistas de Abengoa SA participar en el rescate en sus mismas condiciones, con una aportación máxima de 20 millones que les daría derecho a controlar el 7% de Abenewco 1, la filial del grupo con los activos valiosos. El fondo se compromete además a inyectar 15 millones en la matriz para que esta pueda firmar un convenio con los acreedores, si bien estos deberán asumir fuertes quitas, según la información enviada por la compañía a la CNMV.

 “Se da la posibilidad a los accionistas de Abengoa SA de participar en un importe mínimo de cinco millones, tanto en la deuda como en el equity con un máximo del 10% del importe total invertido por Terramar”, señala el documento enviado por Abengoa al supervisor. Esto daría a los actuales accionistas de la empresa en concurso de acreedores una participación entre el 1,75% y el 7% de Abenewco 1.

En todo caso, el actual presidente de Abengoa SA, Clemente Fernández, considera que la fórmula para que los accionistas entren en el rescate es inadecuada. “El planteamiento no es apto para meter dinero de minoritarios, que actuarían de meros banqueros del fondo con rígidas condiciones de salida a largo plazo”, señaló a CincoDías el 26 de noviembre. Fernández lidera la sindicatura AbengoaShares, que agrupa más del 21% del capital de la matriz.

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