El feo acuerdo de Apple con China solo le ha servido para ganar tiempo

En 2016 prometió en secreto 275.000 millones de dólares de inversión a cambio de que Pekín relajara la presión sobre sus negocios

Tienda Apple en Pekín.
Tienda Apple en Pekín. reuters

Apple podría pagar un precio aún mayor por su acuerdo secreto en China. Tim Cook firmó en 2016 un trato no revelado en el que prometía 275.000 millones de dólares de inversión en cinco años a cambio de que Pekín relajara la presión sobre sus negocios, según The Information.

La transferencia coaccionada de tecnología a cambio de acceso al mercado es un punto de gran fricción diplomática entre China y sus socios comerciales, pero muchos ejecutivos lo aceptan como un coste de hacer negocios. Todos, desde Microsoft hasta Boeing, han construido centros de I+D en el país, o han cedido directamente la propiedad intelectual. El quid pro quo no siempre compensa. Westinghouse, por ejemplo, intercambió conocimientos sobre reactores nucleares por contratos, y quebró de todos modos.

El acuerdo se produjo después de que las autoridades tuvieran en el punto de mira a Apple por diversos descuidos; sus ventas en el país cayeron un 17% en 2016. Unas medidas enérgicas sostenidas podrían haber desestabilizado su cadena de suministro y su rentabilidad global. Aparte de un respiro de la presión, no está claro qué ganó Apple. La inversión de 1.000 millones en la VTC Didi, que formaba parte del paquete, es delicada para Washington: ese dinero puede haber ayudado a echar a Uber de China. Como inversor astuto, Apple, que no comenta la noticia, seguramente puso parte del dinero en proyectos que iban a hacerse de todos modos. Pero parte del capital puede haber servido más como donaciones a empresas estatales y gobiernos locales. La firma ha generado 249.000 millones de ventas en la Gran China en los últimos cinco años, menos que la inversión prometida.

Su cuota del mercado chino de smart­phones se ha mantenido más o menos estática desde 2016, pese a que se benefició en cierta medida de las sanciones de la Casa Blanca a Huawei. Ocultar el acuerdo a los accionistas lo hace ahora aún más difícil de justificar para Cook. El aumento de la tensión geopolítica también augura un mayor rechazo en casa. Al menos, ha ganado algo de tiempo. Pero ¿cuánto y a qué precio?

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías