Ómicron puede dar a la inflación una oportunidad para asentarse

Cuanto más tiempo pase sin subidas de tipos, más probable será que los trabajadores respondan exigiendo mayores aumentos salariales

Westminster Bridge de Londres, este domingo.
Westminster Bridge de Londres, este domingo. reuters

Omicron ha hecho que los inversores echen mano de su manual de pandemias. La restricción de los viajes y demás hacen temer una nueva recesión a corto plazo. Pero las decisiones de los reguladores pueden dar a la inflación una mayor oportunidad para asentarse.

Los retornos de los bonos, las Bolsas y el petróleo cayeron con fuerza el viernes. Los inversores razonaron que más restricciones a la actividad perjudicarían el consumo y el crecimiento. Eso, combinado con la bajada de los precios de la energía, aliviaría parte de la reciente presión alcista sobre los precios. La renovada incertidumbre sobre las perspectivas podría llevar a la Fed y sus pares mundiales a retrasar el endurecimiento de la política monetaria.

Casi todo eso es lógico. Menos convincente es la creencia de los inversores de que otra ola de infecciones reducirá las presiones de los precios a más largo plazo, especialmente en EE UU. Esa suposición se vio en la métrica de expectativas de inflación del mercado de EE UU a cinco años para la segunda mitad de la próxima década, que cayó casi 15 puntos básicos el viernes. Los indicadores comparables para la zona euro y Gran Bretaña también bajaron.

Hay tres razones por las que esta opinión puede ser errónea. En primer lugar, más cierres pueden significar más interrupciones en la cadena de suministro, no solo menos demanda. Segundo, hay más presiones sobre los precios en el sistema que a principios de 2020. La inflación ya está muy por encima del objetivo del 2%. Los precios de producción también son elevados, mientras crecen los plazos de entrega de los proveedores. Eso acabará repercutiendo en los consumidores.

Tercero, la Fed y el BCE han modificado sus marcos de política monetaria para ser más tolerantes con la inflación a corto plazo. Si ómicron incita a los responsables de la fijación de tipos a aplazar el endurecimiento de la política monetaria, las presiones subyacentes sobre los precios persistirán. Cuanto más tiempo pase, más probable será que los trabajadores respondan exigiendo mayores aumentos salariales. El efecto a largo plazo de ómicron podría ser una inflación más alta, no más baja.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías