La oferta de KKR es el próximo capítulo del culebrón de Telecom Italia

La propuesta por el antiguo monopolio estatal es el último ejemplo de asalto del capital riesgo al sector de las telecos

La oferta de KKR es el próximo capítulo del culebrón de Telecom Italia

KKR ofrece a los inversores hastiados una puerta de salida del culebrón de Telecom Italia. El grupo estadounidense quiere privatizar el operador telefónico por 10.800 millones de euros, lo cual pondría fin a años de disputas entre inversores, miembros del consejo de administración y políticos. Aunque la oferta inicial se sitúa convenientemente por debajo del valor de Telecom Italia antes de la pandemia, la prima del 47% con respecto al precio de cierre del viernes pasado debería gustar a todos menos al principal inversor, Vivendi. El consejo debería al menos responder a la llamada de KKR.

La oferta provisional de la empresa compradora por el antiguo monopolio estatal es el último ejemplo de barones del capital riesgo al asalto del deprimido sector de las telecomunicaciones en Europa. KKR llevó a buen puerto su oferta de 3.000 millones de euros por la operadora española MásMóvil hace 18 meses. Pero Telecom Italia está en otro nivel. Descontando 26.000 millones de euros de endeudamiento neto, KKR está valorando la empresa en casi 37.000 millones de euros.

Esa deuda, que equivale a unas 4 veces el resultado bruto de explotación o ebitda que los analistas esperan que genere la empresa el año que viene, significa que KKR no puede utilizar la táctica habitual de añadir apalancamiento. Un plan más plausible sería desbloquear el valor a través de una ruptura. La empresa compradora adquirió el año pasado el 37,5% de FiberCop, que opera la red de banda ancha de Telecom Italia, en una operación que valoró ese negocio en 7.700 millones de euros. La venta de la participación del 30% de Telecom Italia en el operador de torres Inwit, valorada en 10.000 millones de euros, serviría para rebajar la deuda, al igual que deshacerse del negocio de servicios de telecomunicaciones nacionales.

KKR primero debe convencer al presidente Salvatore Rossi y al resto del consejo de Telecom Italia de que conviene considerar la propuesta. Su oferta de 50,5 céntimos de euro por acción en efectivo está ligeramente por debajo de donde cotizaban las acciones a mediados de febrero del año pasado, justo antes del golpe que supuso la Covid-19. La valoración de 5,7 veces el ebitda del próximo año también está por debajo de las 8 veces que KKR pagó por MásMóvil.

La falta de entusiasmo de Vivendi es comprensible: el grupo francés de medios de comunicación pagó en torno a 1,07 euros por acción por su participación del 24%. Las acciones de Telecom Italia cotizaban el lunes por la mañana un 12% por debajo de la oferta de KKR, lo que invita al escepticismo sobre la posibilidad de que la oferta siga adelante.

Pero el Gobierno italiano, que tiene el poder de bloquear toda adquisición no deseada, está enviando señales alentadoras. Con el consejo de administración dividido en cuanto a la estrategia, el futuro de los demás accionistas no es muy halagüeño. Aceptar la oferta inicial de KKR sería un error. Rechazarla sin negociar otro precio sería un error aún mayor.