El riesgo de perder en semanas el buen desempeño de la inversión de meses

Los americanos suelen dar por cerrado el año a casi todos los efectos, pero especialmente en materia de inversión, en la semana de Acción de Gracias, que es inminente, y empezar a preparar la estrategia para el ejercicio siguiente. Pero este año sobrevuelan demasiados pájaros negros los mercados como para considerar que los niveles actuales de los índices se prolongarán hasta fin de año, lo que podría forzar a tomar decisiones defensivas en las próximas semanas, sean consistentes en vender parte de la renta variable para proteger las ganancias, o simplemente incrementar la disposición de liquidez para aprovechar un bajonazo de las Bolsas que gana enteros entre los analistas.

A los riesgos de que los bancos centrales anticipen decisiones monetarias restrictivas por los niveles alcanzados por la inflación en los últimos meses se suma ahora de forma súbita el avance de la enésima ola del Covid-19 en toda Europa, pero especialmente en los países centrales, con el riesgo agregado de frenar la actividad. Ambas variables aconsejan prudencia en las decisiones a la espera de que se despejen las incógnitas.

Si una hipotética retirada de estímulos monetarios y una subida de los tipos de interés se da prácticamente por hecha, aunque sea con un calendario lo suficientemente dilatado para evitar movimientos bruscos en los mercados, el efecto de los nuevos confinamientos poblacionales (Austria lo ha decretado ya y Alemania no parece lejos de hacerlo) sí puede forzar un parón en el crecimiento de la economía. Cierto es que las lecciones aprendidas en los casi dos años de pandemia permiten hacerle frente a las nuevas olas con mejores herramientas; pero combatir los niveles de vacunación sorprendentemente bajos de algunos países ricos no parece fácil salvo con normas que de alguna manera cercenen la libérrima decisión personal de inmunizarse o de someterse a un tratamiento u otro. Por tanto, a efectos de movilidad y de sus consecuencias para actividades económicas tan vitales para España como el turismo, podríamos estar hablando de una intensificación de la crisis, tal como ya en la jornada del viernes alertaron las cotizaciones de las compañías turísticas y de ocio.

El fondo de mercado bursátil sigue siendo alcista, puesto que la recuperación de las economías no ha culminado, como tampoco la afloración de toda la capacidad de las empresas de generar negocio. Y dado que en el entorno de tipos tan bajos, pese a que aparezcan pequeñas subidas por la inflación, sigue señalando a la renta variable como la más rentable para el próximo año, es pertinente proteger la cartera, pero mantener determinadas posiciones a las que le queda mucho recorrido de cotización.