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El fin de las moratorias y las ayudas definirá 2022

Los cambios que se avecinan arrojan un nuevo escenario La reforma de la Ley Concursal replanteará las reglas del juego

Reestructuración e insolvencia
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“La necesidad de que las empresas reestructuren su situación patrimonial y financiera no ha desaparecido y sigue ahí, se pondrá de manifiesto en cuanto se levanten las moratorias”. Ángel Alonso es socio de concursal de Uría Menéndez, que figura en la lista de Los Mejores Bufetes de Abogados en España 2022 Cinco Días Statista en la categoría de reestructuración e insolvencia.

Su conclusión coincide con el resto de despachos consultados, reconocidos dentro de una práctica jurídica expectante ante los cambios que se avecinan: el levantamiento de las moratorias en materia de concurso y de disolución por pérdidas contables el próximo 31 de diciembre, pero también el vencimiento de las carencias de principal de los préstamos ICO que tendrá lugar en el segundo trimestre del año que viene y “la implementación de la Directiva de Marcos de Rees­tructuración Preventiva que se espera para junio de 2022”, señala Alonso.

“Si bien es verdad que la pandemia aceleró los procesos de reestructuración de compañías que ya debían ser reestructuradas”, la ola vendrá en 2022, sobre todo porque “no parece que la recuperación del mercado esté siendo tan robusta” como se esperaba, considera Ignacio Buil, socio de Cuatrecasas.

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Lo que sí ha habido ha sido una reformulación de las operaciones que “marca tendencia”. “El elemento de reestructuración preconcursal empieza a ser la opción más favorecida”, explica. El concurso se está utilizando como última ratio sobre todo a efectos de liquidación o de venta de unidad productiva, “pero no es el foro en el que las empresas reestructuran”.

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También hay fondos que “utilizan la reestructuración para tomar el control de las compañías. A través de la recapitalización de deuda, la inyección de nueva liquidez… Ha sido un periodo en el que no ha habido el nivel de actividad que se esperaba, pero “ha sido muy sofisticada y eso señala cómo va a ser la práctica futura”, indica Buil.

Previsiones

El probable fin de las moratorias y los préstamos en un contexto todavía de incertidumbre no permite despejar las incógnitas en 2022, pero sí se pueden hacer algunas aproximaciones. Las características de la crisis y del tipo de empresas que han tenido que recurrir a estas ayudas indican qué sectores lo van a tener más difícil. “Sobre todo, los de servicios. Hostelería, restauración, ocio”, indica Jordi Albiol, socio responsable del área de derecho concursal de DWF-RCD.

Preguntado por aquellos que superarán mejor el bache, dice que dependerá de la evolución de la pandemia y, “si los indicadores epidemiológicos siguen a la baja, todos estos sectores se beneficiarán inicialmente de un factor rebote y probablemente algunos de los que peor lo han pasado, como el turístico, puedan empezar a repuntar en 2022”.

Es difícil anticipar el estado financiero real de muchas compañías

Dentro de este capítulo, José Luis Vázquez y Jon Aurrekoetxea, socio y counsel, respectivamente, del área en Hogan Lovells, añaden a todos aquellos sectores que tenían un grado importante de digitalización antes del Covid “y aquellos que, por sus características, pudieron capear el temporal potenciando el canal online”.

En cualquier caso, insisten en la dificultad de hacer previsiones. Podría ser que 2022 “sea el año con más declaraciones de concurso desde 2010. Pero también podría suceder que no sea así. Es difícil anticipar el estado financiero real de muchas compañías”, pero en los concursos que se inicien “tendrá una importancia notable la pieza de calificación, pues los tribunales deberán valorar si el hecho de que los administradores no hayan solicitado la declaración de concurso durante los años 2020 y 2021, aprovechando la suspensión de esa obligación, es un hecho susceptible de ser considerado a estos efectos como perjudicial para los acreedores”.

El área de reestructuraciones e insolvencias de Garrigues, otro de los bufetes reconocidos dentro de esta categoría por los premios de Cinco Días y Statista, anticipa que el fin de la moratoria concursal “supondrá que se recupere la dinámica habitual en la relación acreedor/deudor, lo que motivará que las compañías actualmente sobreendeudadas tengan que reestructurarse para desapalancarse, desterrar el riesgo de debt-overhang y, gracias a ello, poder acometer en el futuro nuevas inversiones en beneficio de toda la comunidad”.

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Hitos y claves

Naviera Armas y OHL. Aún en proceso, estas han sido las “últimas reestructuraciones más importantes”, señala Ignacio Buil desde Cuatrecasas.

Abengoa. “Es probablemente el concurso más destacado de este año”, aseguran Vázquez y Aurrekoetxea (Hogan Lovells). Mantiene deudas millonarias frente a muchas compañías extranjeras y la defensa de los intereses de esos acreedores “ha sido un trabajo habitual para nuestra firma a lo largo” de 2021.

Nuevos riesgos. Al fin de las moratorias y las ventajas de los préstamos ICO se suma la inflación, la subida de los costes de energía, transportes y fletes y los problemas de suministro.

Plan B. Ante la posibilidad de que la refinanciación sea dudosa, es “aconsejable” que las empresas “vayan explorando en paralelo planes B por si fracasa”, advierte Ángel Alonso (Uría Menéndez). Su propuesta son ventas prepacks de negocios directamente con la solicitud de concurso. “Los juzgados de Barcelona y Madrid han realizado propuestas interesantes” para facilitar su venta, señala.

Nuevas reglas. Se esperan resultados de la trasposición de la directiva europea, que “determinará las reglas del juego de cara a los años venideros”, apunta Jordi Albiol (DWF-RCD); puede ser “un instrumento eficaz que ayude a reestructurar las empresas fuera del concurso de toda su deuda y no solo de la financiera” (Uría Menéndez), y “debería ayudar en el proceso de desapalancamiento” (Garrigues).

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