La división de Toshiba la lleva lentamente por el camino correcto

Es el segundo titán industrial en una semana que anuncia sus planes de partirse en tres

Logos de Toshiba.
Logos de Toshiba. reuters

Todo lo que puede hacer GE lo puede hacer también Toshiba. El grupo japonés se ha convertido en el segundo titán industrial en una semana que anuncia sus planes de dividirse en tres. Para los accionistas que esperan una venta rápida a un comprador de capital privado, una propuesta que tardará dos años en hacerse realidad parece diseñada para disuadirlos de quedarse.

Toshiba dijo el viernes que escindiría energía e infraestructuras en un solo negocio, y dispositivos y almacenamiento en otro. La parte restante albergará su 40% de Kioxia (chips), y su mayoría en Toshiba Tec (impresoras), que vale 2.000 millones de euros.

Hay mucho potencial para borrar el descuento de conglomerado. Valorando el ebitda de la nueva unidad de infraestructuras a 12 veces –mezcla de Hitachi, Siemens y ABB–, valdría 16.000 millones. Si usamos Seagate (discos duros) como sustituto de la unidad de dispositivos, son otros 6.000 millones. La participación en Kioxia vale 7.000 millones, según las informaciones. La suma se acerca al doble de su valor empresarial, de 16.000 millones.

Materializarlo depende en gran medida de la expectativa de que el renovado entusiasmo de los jefes de división mejore rápidamente sus más centrados imperios. Puede que los accionistas, acostumbrados a años de promesas incumplidas, no estén tan seguros. Las hordas de empresas más pequeñas, similares a conglomerados, que pueblan Japón también ponen en duda una transformación radical.

Que Toshiba considere el plan pone de manifiesto el abismo entre Japón y otros países. Es la primera empresa de su tamaño que aprovecha el ventajoso nuevo sistema fiscal para las escisiones. Pero el valor ha subido un 69% este año, en gran medida por la esperanza de que los accionistas la obligaran a hacer algo audaz. Los inversores pueden seguir a bordo con la esperanza de que sus gestores cumplan, o de que las disgregaciones vuelvan a atraer a los compradores de capital privado con los que habló el consejo mientras realizaba su revisión estratégica. Pero tras años de esperanzas frustradas, puede entenderse que hagan caja.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías