El caos inmobiliario chino desentierra minas de las aseguradoras

Las compañías de seguros tienen importantes acuerdos de dividendos con las promotoras, en peligro por la crisis

Obra de Yango en Yanan New Zone, Shaanxi (China).
Obra de Yango en Yanan New Zone, Shaanxi (China). reuters

La crisis de deuda del inmobiliario chino puede estar ante un nuevo peligro. Yango, con un valor de 1.700 millones de euros, se esfuerza por evitar un impago, pero una venta de acciones a una aseguradora le obliga a pagar generosos dividendos. Acuerdos similares amenazan con socavar los esfuerzos de reestructuración del sector.

La poco conocida Yango puede ser un pececillo comparado con Evergrande, pero es un paladín de la construcción de viviendas en el suroeste de China, y está entre los 20 principales del país por ventas. También está defendiéndose de los acreedores. La semana pasada llegó a un acuerdo para ampliar un bono onshore que vence a mediados de noviembre. Fitch estima que tiene 3.500 millones de deuda a corto plazo.

Hay más: su segundo mayor mecenas se cierne sobre ella. En 2020, Taikang Insurance desem­bolsó 460 millones por un 14%. A cambio, Yango aceptó un objetivo de crecimiento anual de los beneficios del 15% hasta 2024, así como un payout mínimo del 30% durante 10 años. Si no se alcanza, tendrá que compensar a Taikang en efectivo. Después de un 2020 excepcional, en el que los beneficios ajustados, excluyendo gastos extraordinarios, se dispararon más de un 30%, Yango entró en números rojos en julio-septiembre.

Este tipo de operaciones son habituales. Las aseguradoras no pueden invertir directamente en bonos inmobiliarios, por lo que las acciones son una de sus pocas opciones. Funde Sino Life posee el 22% de Kaisa, que el lunes hizo una petición desesperada de ayuda al Gobierno y los bancos. Estos acuerdos están empezando a deshacerse: Ping An Life se vio obligada a amortizar el 80% de su inversión en China Fortune Land Development cuando esta entró en mora a principios de año.

Taikang se está atrincherando. En un movimiento poco común, sus dos representantes en el consejo cuestionaron abiertamente por qué las finanzas de Yango se habían deteriorado tan drásticamente y votaron en contra de que publicar resultados. Otras aseguradoras descontentas y en la misma situación estarán muy atentas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías