El camino de Powell hacia su segundo mandato se ensancha

Sería complicado para Biden conseguir el apoyo de los propios demócratas para los otros candidatos posibles

Jerome Powell, presidente de la Fed.
Jerome Powell, presidente de la Fed. reuters

A veces la elección previsible es la mejor opción. Para el presidente Joe Biden, la nominación de Jerome Po­well para un segundo mandato como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos es una de ellas. Powell probablemente obtendría la aprobación del Senado sin mucho debate. Eso liberaría al presidente Joe Biden para centrarse en otras luchas políticas.

Un segundo mandato no es algo seguro para Powell. Uno de los problemas es la inflación. En septiembre, el índice de precios de los gastos de consumo personal aumentó un 4,4% interanual, el ritmo más rápido en 30 años. Eso hace que el argumento del presidente de que los aumentos son transitorios sea más difícil de justificar.

El miércoles, la Fed dijo que empezaría a reducir sus 120.000 millones de dólares en compras mensuales de bonos. Es el comienzo de una reducción del apoyo del banco central a la economía. Algunos halcones siguen pensando que el aumento desbocado de los precios es un riesgo. Pero el principal rival de Powell para el puesto más alto es la integrante del consejo de gobierno de la Fed Lael Brainard, una paloma de la política monetaria. Otro posible candidato, el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Raphael Bostic, también ha favorecido las políticas acomodaticias, aunque últimamente ha sonado más agresivo.

Los demócratas de izquierdas tampoco quieren a Powell. Sin embargo, después de que el candidato del partido perdiera la carrera para ser gobernador de Virginia esta semana, puede que esas voces se escuchen menos. Es el mismo caso de la agenda presupuestaria de Biden en el Congreso, donde los demócratas más conservadores están resultando cruciales.

Y a pesar de la furia reciente en torno a las operaciones de los dirigentes de la Fed con acciones, entre ellos el propio Powell, este goza de un amplio apoyo bipartidista. Elizabeth Warren es la única senadora demócrata que se opone públicamente a su renominación. Varios republicanos han instado a Biden a retenerlo. Obtuvo el apoyo de 84 de los 100 miembros del Senado en 2018 como candidato de Donald Trump.

Conseguir la confirmación de Powell, y tal vez de otros nominados de la Fed, ayudaría a romper un bloqueo: los senadores han aprobado solo la mitad de las elecciones del presidente que en el mismo punto de la etapa de Barack Obama. Brai­nard, por ejemplo, recibió 61 votos en 2014, lo que sugiere que lo tendría más difícil. Biden bien puede prescindir de otra pelea política con los legisladores.

Traer de vuelta a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, es un comodín, pero eso dejaría a Biden con otro gran puesto que cubrir. Y una elección sorpresa para el puesto de presidente de la Reserva Federal no es algo que se pueda lanzar a los inversores. El camino de Powell hacia un segundo mandato parece bastante ancho.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías