ERC ata una mayor cuota de cine en catalán en plena caída de espectadores

La producción aumenta un 33%, pero los asistentes caen a la mitad

Solo el 2,8% de los españoles consume cine en catalán

El presidente estrecha la mano del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián.
El presidente estrecha la mano del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. EFE

El consumo de cine en catalán lleva años a la baja a pesar de que la comunidad autónoma acapara el 23% de todas las productoras de cine que tiene España. Los espectadores que eligen ver la película en catalán en las salas han caído a la mitad de 2015 a 2019: de 126.604 asistentes a 57.974, según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). En ese tiempo la producción ha incrementado un 33%, al pasar de 33 largometrajes en catalán a 44, pero la recaudación y el número de sesiones se han reducido en un 50%.

Las cifras hacen dudar que la cuota mínima de producción audiovisual exigida por ERC para aprobar los Presupuestos de 2022 realmente vaya a mejorar el bajo consumo que tiene el cine en catalán, pues aunque la oferta ha sido mayor en los últimos años, hay una clara caída en la demanda. Y es que las perdidas no se limitan a la producción, sino a todo el cine que hace alguna adaptación a este idioma, ya sea en doblaje o subtitulado. En ambos casos se observa un incremento en el número de películas adaptadas que, sin embargo, no se refleja en las ganancias. Los largometrajes subtitulados, por ejemplo, han subido un 66%, al pasar de 75 a 125 en menos de cinco años, pero los espectadores han reducido un 28%, al pasar de 443.000 a 315.000 y su recaudación también ha caído por debajo de los dos millones de euros, cuando años atrás la cifra superaba los dos millones y medio.

La aportación económica del sector audiovisual ha sido uno de los argumentos de ERC para presionar al Gobierno con las cuotas mínimas de las lenguas cooficiales en las grandes plataformas audiovisuales, como Netflix. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, aseguró esta semana que su partido será “inflexible” con la protección del catalán en la futura Ley Audiovisual. “La negociación será exclusivamente con ERC y la cuota la decidirá ERC”, dijo en una entrevista de Cataluña Ràdio. Rufián, sin embargo, no ha hablado del bajo consumo que aqueja a la producción de cine en el idioma cooficial.

En 2019, justo antes de la pandemia, España registró 15,9 millones de espectadores de películas españolas, según el último anuario de estadísticas culturales publicado por el Ministerio de Cultura y Deporte. Si esa cifra se contrasta con los 446.586 asistentes que, según el Idescat, vieron alguna película en catalán (ya sea idioma original, doblada o subtitulada), resulta que solo el 2,8% de todos los consumidores en el país eligieron ver cine en esta modalidad. Es un porcentaje pequeño cuando se contrasta con la población de Cataluña, que en 2019 ascendía al 16,30% del total de la de España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). A ello se suma otro hecho: el 59,1% de la población en esa comunidad asistió al cine ese año.

Cataluña aloja a 88 de las 381 productoras de cine que existen en el país; solo le supera Madrid, que con 113 empresas representa el 29,7% del sector a nivel nacional. También posee el mayor número de festivales españoles de cine promovidos o apoyados por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA); en 2019, por ejemplo, acogió a nueve de los 36 eventos culturales de este tipo, según los datos del Ministerio de Cultura. A esto se suman 27.000 empleos y los 6.702 millones de euros que genera el sector en la comunidad, según el último informe publicado en octubre por el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC). El problema es que esa musculatura empresarial no termina por captar la atención de los espectadores, que siguen prefiriendo el cine en castellano.

En medio de este escenario, las productoras temen que sin la cuota fijada, el cine en catalán terminará por desaparecer. Así lo explica Jordi Oliva, presidente de la Federación de Productores Audiovisuales (Proa), quien defiende que la publicidad con la que bombardean a los usuarios las grandes compañías está relacionada con la caída de los espectadores.

El sector audiovisual en el PIB de España

La aportación del sector cultural al Producto Interior Bruto (PIB) español fue del 2,4% en 2018, según el último anuario de estadísticas culturales publicado por el Ministerio de Cultura y Deporte. Por subsectores, el más importante fue el audiovisual y multimedia, con una aportación del 28,3% en el conjunto del sector. Esto es el 0,69% del PIB total, es decir, 8,323 millones de euros.

El sector audiovisual está por encima de los libros y la prensa, cuya aportación al sector cultural es del 24,4%. Se observa un crecimiento constante del sector audiovisual desde 2015, cuando la aportación fue de casi siete millones. Hasta 2018, empleaba a más de 72.000 personas en 6.700 empresas, de las que casi 350 eran productoras de cine, según datos del Ministerio de Cultura.

En Cataluña, el sector representa el 1% del PIB, según el Consejo Audiovisual (CAC).

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